martes, 8 de septiembre de 2015

B, de David Ilundain.

El director de cine navarro David Ilndain se ha puesto manos a la obra y ha recurrido a el ex tesorero y antiguo senador del Partido Popular Luis Barcenas, acusado de múltiples tramas de financiación ilegal del Partido, así como de corrupción, para su nueva película de cine político.
A los españoles les encantan los pícaros, aquellos tipos que convierten nuestra vida en un infierno. Los maldecimos, claro, pero, no sé por qué, nunca dura demasiado. Prueba de ello son los innuerables ensayos políticos y el comic en que Mortadelo y Filemón intentan hacerse con pruebas contra él, así como la pieza tatral "Ruz-Bárcenaas", de Jordi Casanovas.
El filme se llama B y es un juego de palabras referente a la famosa Caja B, donde están los supuestos fondos irregulares de la formación conservadora. La película situa la ación el 15 de julio de 2013, cuando Luis Barcenas es trasladado desde la cárcel de Soto del Real a una sala de la Audiencia Nacional, donde le interrogará el juez Pablo Ruz.
Ante el magistrado, Luís Bárcenas no renuncia a su altivez ni a sus dotes para el sarcarmo. Un tipo acusado de guardar 47 millones de euros en un banco suizo, fruto de la rapiña del erario y de las comisiones irregulares, dio datos sobre la doble contabilidad supuesta del Partido Popular y de los pagos en negro a numerosos compañeros de partido.
Ilundain había visto la obra teatral de Jordi Casanovas y decidió que allí había material para una película judicial de bajo presupuesto. Seleccionó los momentos más jugosos y un pelín escabrosos de la declaración de Bárcenas y redactó el guión, sin cambar una coma de lo que declaró el ex tesorero, persuadido para la cooperación con el poder judicial tras 19 días en prision comunicada.
La financiación de la película procede de 650 particulares que aportaron 60.000 euros en cantidades que van desde los 10 euros a los 500.
La primavera de 2015 los magistrados permitieron el rodaje en una sala de la Audiencia Provincial de Madrid, y los cineastas lograron reproducir el ambiente cargado de una vista tan esperada.
Pedro Casablanc, el Bárcenas del filme, imita a la perfección todos los tics del ex tesorero desde su arrogancia a su modo de hablar ampuloso.

Nota:
Hay algo más que admiramos de los personajes públicos "malotes"y picarescos. El momento en que por fin no miden sus fuerzas, pisan una cáscara de plátano y se les queda cara de "A mi no me explicaron que la ley de la gravedad también me afectaba".

Para ver:
Un fragmento de esta reconstrucción cinematográfica.Se estrena el 18 de septiembre.

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