jueves, 25 de agosto de 2016

Steven Weinberg escribe sobre la historia de la ciencia.

El libro en cuestión se llama Para explicar el mundo: el descubrimiento de la ciencia moderna.. Weimberg, un Premio Nobel dice en él que las grandes maravillas de la ciencia moderna- la ingeniéria genética, la física de partículas, los robots- son el resultado de una serie de experimentos exitosos y una colección más abrumadora de fracasos.

Dices que antes de la Historia del hombre civilizado como tal ya había pensamiento científico. ¿En qué consistía?

Bueno; los hombres prehistóricos tenían que recordar un montón de datos prácticos si querían sobrevivir. Entre tanto dato práctico, tenían que hacer generalizaciones.
Por ejemplo: el fuego siempre está caliente. Eso es importante si quieres mantener las manos a salvo y si quieres manipular la lumbre con éxito para enternecer la carne de las presas.
Pero con la civilización griega todo esto se perdió. Los antiguos griegos afirmaban cosas pero nunca se cercioraban de hasta qué punto era cierto lo que decían.

¿Cuál fue el primer experimento científico que recordamos?

Los griegos no hacían experimentos como método habitual. Aristóteles eran un gran observador pero no manipulaba las condiciones naturales para saber si lo que enseñaba era cierto o no. Ptolomeo y Arquímedes hicieron algunos experimentos de física, sobre cosas como la refracción de la luz o la densidad de los fluidos, e hicieron algunas generalizaciones, pero no era lo normal.
La Revolución Científica empieza en el siglo XVII con los experimentos de física y las observaciones con lentes de Galileo.

Hablas muy bien de Arquímedes.

Y es normal. Arquímedes inventó algunas formas de cálculo diferencial antes que Newton y Leibnitz las desarrollaran en el siglo XVII. Era capaz de calcular el área de un círculo.
También era un pensador práctico. Su libro sobre los cuerpos flotantes se lee como un tratado moderno de física. Inventó máquinas para traer aguas de los acuíferos subterráneos a la superficie, que se usaron por los agricultores durante cientos de años.

Dices en tu libro que la ciencia convive mal con la religión.

Bueno; vamos a aclarar una cosa. Yo no he dicho nada de eso. Galileo era bastante religioso. Era amigo del Papa Urbano VIII hasta que este le procesó por una cuestión política, mas que científica. Newton también era un creyente, a su manera.
La fe religiosa no es determinante para ser un buen o un mal científico, siempre que la dejes a un lado en el laboratorio.

Dices que la religión es el factor que ha lastrado el pensamiento científico en el mundo musulmán.

También tengo que matizar eso. En la Alta Edad Media, y hasta el choque de civilizaciones que conocemos como Las Cruzadas, los musulmanes eran los científicos más punteros del mundo, junto con los chinos.
Pero tras las Cruzadas entraron en decadencia. Tenían observatorios con instrumentos avanzados, pero no para hacer observaciones astronómicas, no. Los querían para determinar la dirección de La Meca y hacer calendarios religiosos. No vivieron la Revolución Científica del siglo XVII.

¿Es el Islam hostil a la ciencia?

No lo creo. Soy amigo de Abdus Salam, un fisico teórico y un devoto musulmán. Pero él deja a un lado la religión cuando entra en un aula o en un laboratorio. Por el contrario, un científico paquistaní aplicó teoremas físicos para escribir un tratado sobre la materia de la que está hecho el Paraíso. Recibió ataques hasta en el carnét de identidad. Que seamos científicos no quiere decir que seamos indulgentes con los que dicen estupideces pseudocientíficas.

Dices que Newton era el antihéroe de la Revolución Científica.

Si hay un físico de la Historia con quien no me iría a tomar una cerveza sería Newton. Limitó su vida. Iba de su hogar en Lincolnshire hasta Cambridge, donde daba clases. Y de allí hasta Londres, donde se convirtió en presidente de la Royal Society y Drector de la Casa de la Moneda.
Escribió sobre las mareas, pero nunca le interesó ver de cerca el mar. El pensador de la Ilustración Voltaire dijo que los médicos examinaron el cadáver de Newton y afirmaron que no había mantenido relaciones íntimas con una mujer. ¿Cómo lo sabían? No con el pensamiento científico, seguro.
Era sanguinario con sus enemigos en el terreno académico. Libraba una guerra sorda con Hooker acerca de la teoría del color. Tampoco le deseaba lo mejos a Leibnizt, el padre del cálculo diferencial.

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