Todo el mundo está familiarizado con el narcotráfico o con la venta de obras de arte robadas. ¿Sabemos de alguien que haya sido encarcelado por vender a coleccionistas particulares fósiles de dinosaurio?
Paige Williams acaba de publicar EL ARTISTA DE LOS DINOSAURIOS: OBSESIÓN Y TRAICIÓN DURANTE LA BÚSQUEDA DEL TROFEO DEFINITIVO. En este libro investiga la historia de Prokopi, un sujeto de Florida obsesionado con los fósiles de dinosaurio que es una puerta abierta al tráfico ilegal de estas reliquias de la paleontología.
El libro cuento la excavación en Flaming Cliffs, una formación rocosa de Mongolia, de un fósil de tiranosaurio bataar. Este terópodo es un poco más pequeño que los tiranosaurios de Norteamérica, que son aquellos con los que el público está familiarizado. Fue excavado en 1920 y vendido a coleccionistas ricos en un claro caso de expolio. Se han celebrado dos procesos legales con restos fósiles.
El que nos ocupa es un caso de expolio al Patrimonio de Mongolia por parte de un excavador de fósiles aficionados estadounidense llamado Prokopi. Desde niño ya excavaba dientes de tiburones prehistóricos en las playas de Florida y a los 10 ya sabía identificar y extraer un fósil de la piedra caliza. Cuando la residencia de sus padres estuvo llena de fósiles empezó a venderlos a coleccionistas privados.
Como todos los paleontólogos privados acabó teniendo deudas serias, que solventaba vendiendo alguna de las piezas de su colección. Con el dinero obtenido mediante los pagos de coleccionistas como los actores Nicholas Cage y Leonardo Di Caprio pagaba las facturas y reinvertía las ganancias en su negocio de excavación de fósiles. Es un negocio muy precario, pero emocionante cuando por fin hallas algo.
Entre los coleccionistas privados los hay de dos clases: el que quiere un anmonites para su colección y los hombres acaudalados que tienen espacio en sus jardines o en sus desvanes para exhibir un dinosaurio completo de dos toneladas.
Pregunto a Simon Worrall que relación tienen los paleontólogos de los museos de Historia Natural de Estados Unidos con Mongolia. Él me habla de Roy Chapman Andrews, el hombre que inspiró las películas de Inidiana Jones. Como el personaje interpretado por Harison Ford se cubría del sol de Flaming Cliffs con un sombrero fedora y llevaba una pistola al cinto en sus excavaciones de 1926. No porque pensase usarla sino para disuadir a los porteadores y guías de cualquier estafa o robo de material o víveres. Encontró los primeros huevos fosilizados de dinosaurio.
Mongolia ha reclamado todos los restos de dinosaurio que Chapman Andrews se llevó. En realidad hay leyes distintas sobre el patrimonio paleontólogico en Estados Unidos y Mongolia. En los Estados Unidos si el terreno es de un particular puede hacer con lo que se halle dentro lo que le dé la gana, incluso vendérselo a los que lo han excavado. En Mongolia las leyes sobre el Patrimonio no son tan permisivas, por lo que hay un floreciente mercado para los expoliadores de yacimientos.
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