La primera persona que comió algo en el espacio fue el piloto de pruebas soviético Gherman Titov en 1961. Se le proporcionó un tubo de pasta de hígado, carne de res y de postre otro tubo dentrífico de salsa de chocolate.
El astronauta estadounidense John Glenn comió un tubo de compota de manzana, y zumo o leche. Se debatió mucho tiempo en la NASA si era seguro dejar que los astronautas consumieran alcohol en el espacio, pero con el tiempo se les permitió beber vino hidratado.
Hubo quejas con la comida entre los astronautas de la NASA desde el principio. Estos se quejaban de que era insípida, los menús eran poco variados, y escasa. De hecho, es una leyenda dentro de la NASA el día en que dos pilotos del Proyecto Gémini introdujeron de contrabando en su cohete un bocadillo, no con la intención de comerlo, sino de mostrar desaprobación con la política de catering de la NASA.
Todos los estronautas se pirraban con el chocolate por lo que se les dejó embarcar con una bolsa de M&S, una especie de lacasitos. Tres semanas después de abrir la bolsa, la antigravedad los mantenía flotando en los lugares más insospechados de la naves.
No hay comentarios:
Publicar un comentario