Rusia tiene una especie de relación de amor - odio con Ucrania. Por un lado reconoce que es su germen como país porque los vikingos varegos, los rus, instalaron sus puestos comerciale tanto en Novgorod como en Kiev. Por otro el país ha sido el blanco de represalias, tanto después de la Revolución Rusa (el Holodomor) como de la Segunda Guerra Mundial. Los propios ucranianos quisieron vengarse de la hambruna planificada por Stalin ofreciendo tropas y apoyo a los nazis, algo que Hitler rechazó por proceder de eslavos a los que convenía esclavizar.
Es por esta razón que traigo a este blog la historia de los tártaros de Crimea.
Sedeka Memetova recuerda cuando las autoridades soviéticas ordenaron su deportación al regreso de la escuela. Le quitaron la cartera de las manos y le metieron con otras 24 familias en un vagón de ganado. Allí murieron sus cuatro hermanos. Tenía 8 años. Era 1944.
200.000 tártaros fueron expulsados de Crimea, acusados de haber colaborado con los nazis o por lo menos, de haber sido pasivos durante la ocupación alemana y deportados a Uzbekistán. Sedeka llegóa allí con vida. Sobrevivió al frío, al hambre, a los trabajos forzados, al maltrato de los guardias, a la sed... y juró que regresaría a Crimea algún día. Lo logró en 1987.
No obstante los tártaros llegaron a Ucrania con las tropas de Gengis Khan. Su nombre viene de Tártaros, el infierno de la mitología grecorromana con la que los primeros popes ortodoxos identificaron el infierno. Aquellos jinetes de ojos rasgados, hábiles con el arco y crueles, solo podían proceder de allí.
También son conocidos por aprovechar una epidemia desconocida que estaba diezmanso sus tropas en 1347 para hacer la guerra bacteriólogica contra la ciudad de Caffa, un puesto comercial de los genoveses. Serían estos europeos los que llevaron la peste negra a los puertos italianos en sus veleros de carga.
Rusia permaneció hasta la batalla de Kulikovo (1388) bajo el control del kanato de la Horda de Oro, que se extendiá por el sur de Rusia, parte de Polonia y de Hungría. Fue anexianado con cierta autonomía por los otomanos en el siglo XV y permaneció bajo el paraguas del sultán de Stambul hasta el siglo XVIII. los otros tres kanatos fueron anexionados por Rusia o por China o fueron asimilados por la población local, como los kanatos de Oriente Medio.
Los rusos anexionan Crimea en la Primera Guerra por Crimea (1773-74)en la que Catalina II, una princesa alemana casada con el difunto zar Pedro III, consigue una salida al mar negro. Los rusos introducen ganado vacuno e industrias, pero tras el enfrentamiento con los franceses y los británicos de 1857 las relaciones de las autoridades rusas con los tártaros se deterioraron.
Las relaciones con Moscú empeoraron tras la Revolución, aunque Ueli Ibrahimov, un dirigente comunista tártaro, miembro del Comité Central, negoció para que se enseñase el dialecto tradicional y hubiese prensa en tártaro. Desgraciadamente este idilio terminó en 1929 tras una purga de políticos e intelectuales tártaros.
La colaboración supuesta con los invasores nazis y la presunta pasividad durante la ocupación de Ucrania provocó el Sürgüt, el Destierro a Uzbakistán, donde murieron 200.000 de los 300.000 tártaros deportados. Los ingushes y los chechenos también fueron deportados con la misma excusa.
Los tártaros lograron volver gracias a un decreto de Gorbachov en 1987. Aunque sabían que todas sus propiedades habían sido deportadas encontraron colonos rusos viviendo en sus tierras tradicionales, sin ninguna intención de restituírlas, lo que trajo nuevas tiranteces.
HAY DOS COSAS QUE UN TÁRTARO NO PODRÁ HACER JAMÁS: CAMINAR SOBRE LAS AGUAS Y CONFIAR EN UN RUSO.
Proverbio tártaro.
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