sábado, 11 de julio de 2026

Aparecen unos epigramas de Posidipo de Pela en los cartonajes de una momia ptolemaica.

 


Un poema rescatado del interior de una momia

A veces, los grandes hallazgos arqueológicos aparecen donde menos se espera. No en una tumba intacta ni en un templo monumental, sino escondidos entre las capas de cartón que envolvían el cuerpo de una momia egipcia.

Un equipo de investigadores descubrió que los cartonajes de una momia del período ptolemaico (332-30 a. C.) conservaban fragmentos de un antiguo texto poético griego considerado un clásico de la literatura. El hallazgo demuestra que los materiales utilizados para fabricar estos revestimientos funerarios pueden convertirse, siglos después, en auténticas bibliotecas ocultas.

Los cartonajes eran una especie de "papel maché" de la Antigüedad. Para fabricarlos, los artesanos pegaban entre sí hojas de papiro recicladas y trozos de lino con una mezcla de yeso y cola. Una vez endurecido el conjunto, se moldeaba y decoraba para cubrir el cuerpo del difunto. Muchos de esos papiros procedían de documentos que ya no tenían utilidad: cartas, contratos, registros administrativos... y, en ocasiones, también obras literarias.

Durante los trabajos de restauración, los especialistas separaron cuidadosamente algunas de esas capas y comprobaron que una de ellas conservaba versos pertenecientes a un poema clásico griego. Aunque el texto estaba incompleto y había sufrido el deterioro propio de más de dos mil años de antigüedad, era lo bastante legible para que los filólogos pudieran identificar la obra.

El descubrimiento ofrece una valiosa ventana al mundo intelectual del Egipto helenístico. Tras la conquista de Egipto por Alejandro Magno, la cultura griega convivió durante siglos con las tradiciones egipcias. Bajo la dinastía ptolemaica, ciudades como Alejandría se convirtieron en importantes centros de conocimiento, donde circulaban textos literarios, filosóficos y científicos.

Paradójicamente, el poema sobrevivió porque dejó de considerarse valioso como manuscrito. En lugar de conservarse en una biblioteca, el papiro fue reutilizado como material de construcción para un objeto funerario. Esa decisión práctica permitió que permaneciera protegido del paso del tiempo en el clima seco de Egipto.

Para los arqueólogos, este tipo de hallazgos recuerda que incluso los objetos más humildes pueden contener información extraordinaria. Un envoltorio funerario, aparentemente destinado solo a proteger una momia, puede esconder testimonios únicos sobre la literatura, la educación y la vida cotidiana del mundo antiguo.

Cada nuevo fragmento recuperado ayuda a reconstruir obras perdidas o a conocer mejor los textos clásicos que han llegado hasta nuestros días. En arqueología, una simple capa de cartón endurecido puede convertirse en el lugar donde la historia y la literatura vuelven a encontrarse después de más de dos milenio

¿Quién fue Posidipo?

Posidipo de Pela fue uno de los poetas más destacados del período helenístico. Nació a finales del siglo IV a. C. en Pela, la antigua capital de Macedonia, y desarrolló gran parte de su carrera en la corte de los reyes ptolemaicos de Egipto, en el ambiente intelectual de Alejandría.

Su especialidad eran los epigramas, composiciones muy breves escritas en verso. En sus orígenes, los epigramas eran inscripciones grabadas en tumbas, monumentos o estatuas, pero con el tiempo se transformaron en un género literario. Los autores helenísticos los convirtieron en pequeñas piezas de gran refinamiento, capaces de condensar una historia, una emoción o una reflexión en apenas unos versos.

Posidipo escribió sobre temas muy diversos: celebró victorias deportivas y ecuestres, describió obras de arte y piedras preciosas, dedicó poemas a los dioses y a los difuntos, y también cultivó composiciones amorosas y de tono festivo. Su poesía destaca por la precisión del lenguaje, la elegancia de las imágenes y la capacidad para sugerir mucho con muy pocas palabras.

Durante siglos, la mayor parte de su obra se creyó perdida. Solo se conocían algunos epigramas conservados en recopilaciones antiguas. Sin embargo, el descubrimiento de un papiro reutilizado en el cartonaje de una momia del Egipto ptolemaico permitió recuperar decenas de poemas desconocidos. Aquel hallazgo transformó el conocimiento de la poesía helenística y confirmó a Posidipo como una de las voces más importantes de la literatura griega posterior a Alejandro Magno.

Nota:

Un pequeño matiz histórico que puede enriquecer tu reportaje: el hallazgo no consistió en "un poema clásico" aislado, sino en un rollo con una colección de epigramas de Posidipo, conocido hoy como el Papiro de Milán. Ese descubrimiento, anunciado en 2001 y ampliamente difundido en 2002, fue tan relevante porque multiplicó de golpe el corpus conocido del poeta y cambió la visión que los especialistas tenían de su obra. Ese detalle hace la historia aún más interesante para el lector.


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