«La viñeta más bonita de Ibáñez»
Sketch navideño emotivo · Duración aproximada: 1 minuto y 45 segundos
Personajes: Ibáñez, Mortadelo y Filemón. Escenario: Una mesa de dibujo, una lámpara encendida, unas hojas de cómic y una pequeña estrella de Navidad. Al fondo, música navideña suave.
(Ibáñez está sentado frente a su mesa. Mira un dibujo de Mortadelo y Filemón. Se oye, lejana, una campana. Suspira y deja el lápiz.)
IBÁÑEZ: Otra Nochebuena… La gente estará cenando con los suyos, riendo, abrazándose… Y yo aquí, con mis lápices y mis papeles.
(Acaricia una página dibujada.)
Tantos años haciendo reír a los demás… y esta noche no tengo a nadie con quien compartir una sonrisa.
(De pronto, una hoja se mueve. Se oye un ruido cómico. Mortadelo y Filemón salen de las páginas del cómic.)
FILEMÓN: ¡Mortadelo! ¡Le dije que no saltara sin mirar! ¡Casi me deja atrapado entre dos viñetas!
MORTADELO: ¡Jefe, por una vez, no se queje! ¡Mire quién está aquí!
(Ambos descubren a Ibáñez. Sus rostros cambian.)
MORTADELO: Don Francisco… ¿por qué está triste?
IBÁÑEZ (sonríe débilmente): Porque hoy es Nochebuena, muchachos… y estoy solo.
(Silencio breve. Filemón se acerca y le pone una mano en el hombro.)
FILEMÓN: ¿Solo? ¡Pero si nosotros estamos aquí!
MORTADELO: ¡Claro! Usted nos dio una vida con sus lápices. Nos hizo correr, equivocarnos, caer por las escaleras… ¡y levantarnos siempre!
FILEMÓN: Nos hizo discutir durante décadas…
MORTADELO: ¡Bueno, jefe, eso no se lo agradezca tanto!
(Una pequeña sonrisa aparece en el rostro de Ibáñez.)
IBÁÑEZ: Yo creía que os había dibujado para hacer reír al mundo…
MORTADELO (con ternura): Y lo consiguió, don Francisco. Pero también nos enseñó algo más.
IBÁÑEZ: ¿Qué cosa?
FILEMÓN: Que nadie debería pasar una noche como esta sintiéndose olvidado.
(Mortadelo le ofrece su mano. Filemón acerca una silla. Los tres se sientan juntos.)
MORTADELO: Esta noche, la cena corre de nuestra cuenta. Eso sí… ¡no nos pida que cocinemos!
(Pequeña risa. Después, Filemón mira al público.)
FILEMÓN: Hay personas que pasan la Navidad solas. Quizá cerca de nosotros, quizá sin atreverse a llamar a ninguna puerta…
MORTADELO: A veces, el mejor regalo no viene envuelto en papel. Basta con una visita, una llamada… o un abrazo.
(Ibáñez los abraza emocionado. Los tres permanecen unidos unos segundos.)
IBÁÑEZ (con la voz quebrada): Gracias, muchachos… Esta noche me habéis regalado la viñeta más bonita de mi vida.
(Los tres miran al público.)
LOS TRES: ¡Feliz Navidad! ¡Y que nadie se quede sin un abrazo!
(Se apaga lentamente la luz, mientras suena una melodía navideña.)
Sugerencia para que llegue al corazón: deja dos o tres segundos de silencio cuando Ibáñez diga que está solo, y también después del abrazo final. Que Mortadelo y Filemón abandonen poco a poco sus gestos cómicos y hablen con una ternura sincera. Ese contraste hará que el final emocione mucho más.
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