jueves, 18 de febrero de 2010

Ciencia y cine.


KING KONG.


En el filme de 1933 un grupo de aventureros viajaban a la Isla de la Calavera para buscar un gorila gigantesco, que se alimenta de carne. Lo cierto es que los biólogos evolucionistas nos aclaran que los animales de las islas tienden mas al enanismo que al gigantismo. En Cuba, una gran isla del Caribe, el depredador más grande es un ave de rapiña. Y los gorilas no comen carne ni viven en solitario.

PARQUE JURÁSICO.


En la película de Spielberg, un matrimonio de paleontólogos es invitado a dar su opinión sobre una especie de parque zoológico lleno de seres prehistóricos. El anfitrión es un excéntrico millonario, un remedo de Disney. La película, basada en una novela de Michael Crichton, se rodó un lustro después de que se registrara el genoma humano. Especula en todo momento con la posibilidad de traerde vuelta a la vida formas extintas de vida como los dinosaurios.

En la película aparece el personaje de Ian Malcoln, un matemático del caos. En realidad es un remedo del propio Crichton. Incluso comparte, en cierta manera, el mismo fatalismo ante el fracaso de sus rupturas matrimoniales. "Siempre estoy buscando una futura ex señora Malcoln",le oímos decir a la doctora Ellie Sattler.
En otro momento se ve a un velociraptor empañar un cristal con su aliento, lo que pone a los guionistas de la cinta de parte de los partidarios de la teoría de los dinosaurios de sangre caliente.

En la novela, Crichton explica que los dinosaurios tendrían problemas para sobrevivir en nuestro mundo porque se enfrentarían a un mundo menos rico en oxígeno, más templado, con estaciones, incluso, y con unos ecosistemas incompletos.

Eso, sin contar, para qué nadie querría traer de vuelta a un depredador de 12 metros de altura, que es cinco veces más rápido que un humano. O a unos seres tan incontrolables como los velociraptores, que no solo son más veloces que los humanos, sino que también parecen ser capaces de memorizar y resolver problemas complejos.

VIAJE ALUCINANTE.


Unos científicos se miniaturizan para hacer un viaje por el cuerpo humano de un hombre en coma. Según un artículo, esta película se filmó en plena apoteosis de la cultura pop, cuando las drogas eran parte de la subcultura hippie. De ahí, la estética.

En cuanto al hecho de que un submarino sea fiable en medio de un líquido tan espeso como el plasma sanguíneo tengo mis dudas. También me sorprende que en el filme no haya una sangrienta - nunca mejor dicho- lucha entre los tripulantes humanos y los glóbulos blancos.

Los tripulantes de esta expedición hablan con voces normales. Como se supone que las moléculas de aire son más grandes, deberían respirar más despacio y hablar con el timbre de voz que se tiene tras respirar helio. Hablando en plata, deberían hablar como los pitufos.


LA SAGA "LA GUERRA DE LAS GALAXIAS".



Se supone que los humanos dominan los viajes interplanetarios en esta saga. Deben ser viajes a una velocidad muy alta, porque si no no habría estructuras de gobierno tan complejas como una República o un Imperio en la galaxia.

Otra cosa que sorprende son los planetas que muestra el filme. Todos muestran el mismo grado de gravedad y los humanos pueden respirar sin équipos auxiliares en todos ellos. Todos tienen un clima uniforme: así, nos encontramos con un planeta helado - Hoth-, un planeta volcánico - Mustafar- o un planeta cubierto por una inmensa selva - Dagobah-. Los protagonistas de la saga proceden de un planeta de arena. Lo malo de este planeta es quesi es desértico en su mayor parte no podrá retener una sociedad tan compleja, aunque se trate de proscritos de la galaxia.

Los humanos, los androides y las razas extraterrestres conviven en aparente armonia. En ningún momento de la saga aparecen las tensiones raciales.

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