miércoles, 28 de abril de 2010

La revolución mexicana. (1910-1923)


Sí. Como lo oyen. Ha pasado un siglo desde una de las más épicas revoluciones protagonizadas por campesinos.

En 1876 el dictador Porfirio Díaz derrota en unas elecciones a Lerdo de Tejada. Díaz es uno de esas personas que no tienen deseos de abandonar el poder porque en 1910 seguía siendo el presidente de México. Bajo su mandato los grandes terratenientes convirtieron a los peones en poco más que bestias de carga.

Doroteo Arango, más tarde conocido por el apodo de un conocido bandido, tuvo que matar a uno de los capataces de la hacienda donde trabajaba como vaquero, cuando éste se presentó en su casa y le dijo que el patroncito quería a su hermana como esposa. El problema es que todos los peones sabían que el terrateniente ya estaba previamente casado. Se echó al campo con algunos hombres.

En 1910 Madero decide que Porfirio Díaz ya ha pasado demasiado tiempo en el escaño presidencial y se presenta contra él. Según el recuento oficial, Madero sólo cuenta con 196 votos por todo el territorio de México. Ha habido pucherazo.

Madero hace un llamamiento a los campesinos para que se levanten contra el gobierno de Díaz y huye a Estados Unidos. Aquiles Serdán se levanta en armas pero es derrotado por las tropas federales. Doroteo Arango - ahora conocido como Pancho Villa- y el tendero Pascual Oroxco se han apoderado del norte de México. Ahora Madero puede regresar de Texas sin miedo.

En 1911 Madero se convierte en presidente de México. Pero le revolución no ha acabado. Villa quiere desposeer e los hacendados; Zapata, un indio zapoteca de Anenecuilco, en el sur, quiere que sus campesinos recuperen las tierras. Y Madero no quiere hacer ese tipo de reformas.

Zapata presenta el Plan de Ayala, le expropiación de los hacendados, previa indennización, para entregar sus tierras a los campesinos. Se niega a entregar las armas. Madero está exasperado. ¿No ve el zapoteca que sin Porfirio en Ciudad de México todo ha terminado?

Al final Madero tiene que reprimir una conspiración entre dos militares leales a Porfirio Díaz y, para ello, envía a Victoriano Huerta. El militar se pasa al enemigo y liquida a Madero. Lo fusila frente a los muros de la prisión de Lecumberri. Es un tipo adicto a la cocaína, que le proporciona una sobrehumana capacidad de trabajo y concentración cuando se trata de asuntos estratégicos.

Huerta toma el poder y actúa como un dictador. Pancho Villa y sus dorados - uno de los cuerpos de caballería más famosos de México- toma Ciudad Juárez y Chihuahua. En el sur, Zapata se hace con el control de Morelos, Puebla y Ciudad Guerrero.

El carácter de Huerta le deja sin el apoyo de los Estados Unidos, que impiden en Veracruz que un carguero alemás descargue armas para su causa. Los marines ocupan el puerto. 200 civiles mexicanos mueren.

Villa sigue luchando en el norte y se apodera de Torreón, Coahuila y Zacatecas. Obregón, un milirar de carrera, ocupa Guadalajara y Querétaro. Huerta, acosado por unos y otros, huye a Europa donde muere en 1915. Síndrome de abstinencia.

El nuevo presidente se llama Venustiano Carranza. Se parece a Madero en que no quiere emprender reformas agrarias. En la Convención de Aguas Calientes se reunieron vilistas y zatatistas. Cuando Carranza contestó con evasivas a sus exigencias se unieron contra él.

Carranza envía al general Obregón a combatir a Villa. Las ametralladoras matan 30.000 valientes dorados y obligan a Villa a refugiarse en Chihuahua.

Zapata tiene que vérselas en el sur con el general Pablo González, un militar de métodos sanguinarios. Tras cada una de las atrocidades de González son más los hombres que apoyan a los zapatistas. González quema tierras y deporta 1300 indígenas prisioneros al Yucatán, donde los condena a trabajos forzados.

El presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson, decide reconocer como presidente de México a Carranza, lo que sienta muy mal a los insurgentes. Villa cruza la frontera, ataca Columbus y El Paso en Nuevo México y Tejas, respectivamente. El general Pershing es enviado al otro lado de la frontera para perseguir a Villa. No consigue nada. Destaca en esta operación militar un joven y atlético oficial, George Patton, conductor de camiones. Se hace famoso por sus fotografías posando con soldados villistas abatidos por él mismo. No sabe que será uno de los verdugos del nazismo. Aún no.

En el sur Zapata deja en ridículo a un psicopático Gonzales y reconquista Cuernavaca y Coautla. En 1917, todos están cansados de luchar y están dispuestos a hacer lo que sea para que todo termine de una forma satisfactoria para la mayor parte de los mexicanos. La nueva Constitución de México defiende la libertad de imprenta, la laicidad de la educación gratuita, la libertad de enseñanza, etc... Carranza vuelve a ganar otras elecciones en 1917.

En 1919 Guajardo, un hacendado sobornado con dinero de González, atrae a Zapata con engaños a su hacienda de Chinameca. El zapoteca es abatido a balazos por las tropas federales.

Carranza se vuelve contra Obregón y ordena su arresto, pero es liberado por milicianos zapatistas. Los zapatistas siguen luchando contra González. La muerte de su líder no ha cambiado absolutamente nada.

El 7 de mayo de 1919, Carranza tiene que huir de Ciudad de México. Pronto se volverá tan incómodo para sus compañeros de fuga, que será balaceado. Obregón y sus victoriosos zapatistas ocupan la capital. Tras un breve gobierno de Adolfo Huerta, el general manco Obregón será nombrado presidente. Permanecerá en el poder hasta su asesinato en 1928.

Villa recibe una hacienda a cambio de que entregue las armas de sus hombres. Pasa sus últimos tres años de vida promoviendo programas de alfabetización y tratando de mantener una familia polígama. Hasta que en 1923 su coche Dodge es tiroteado por desconocidos. Se le hizo una máscara de yeso que se conserva en un museo mexicano junto al automóvil del lider villista.

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