lunes, 3 de mayo de 2010

Arma joven. La figura de Billy el Niño en el cine.


La expansión de los colonos por los territorios de los Estados Unidos fue traumática para muchas de estas personas. Vivían en comunidades donde no había médico alguno, ni forma de conseguir que las autoridades te protegieran contra los abusos. El Oeste podía ser vendido para las hornadas de recién llegados a los Estados Unidos como una promesa, pero para demasiadas personas no pasó de ser una pesadilla tan mala o peor que Europa.

William H. Bonnie, también conocido como Billy el Niño, fue uno de estos desgraciados.

Nació en un momento entre 1859 y 1863, no se sabe con certeza. Su madre se casó con un tipo llamado Amtrim, que llevó a su flamante mujer y a sus dos hijos a Nuevo México. Allí, la buena mujer falleció de tuberculosis, y Antrim decidió que los dos hijos de ella no eran una suficiente razón para quedarse. Así que se fue por la puerta pequeña a Arizona.

Ninguna película sobre Billy el Niño le muestra robando comida en los ranchos. Se le ve desenfundar más rápido que el rayo, pero no declarar "tengo hambre". Quizá sea el error de todos esos westerns. Por supuesto el sheriff del condado de Lincoln lo detiene varias veces, pero es demasiado consciente de qué clase de pesadilla puede ser el Oeste para un huérfano.

Así que aparece en escena Tunstall, un ranchero de origen inglés. Gracias a él, Billy aprenderá a leer, aunque no de corrido, a trabajar como vaquero y a disparar. Los lugareños de Lincoln rumorean que su Tunstall se ocupa de pequeños "coyotitos" es porque es un peredasta. Claro que en el Oeste se odia por igual a los ingleses y a los irlandeses. Unos, porque son católicos, y los segundos, porque la gente los relaciona con el orden establecido del que han huído.

Tunstall y su socio, el abogado Mc Sweene, representan los intereses de los pequeños propietarios de ganado frente al poder establecido e impuesto por los banqueros del Círculo de Santa Fe. Éstos últimos han comprado al sheriff Brady, a los militares de la zona y a un pistolero llamado Dolan.

Billy el Niño se convierte en un "Regulador", con plenos poderes para actuar como alguacil en problemas de reses. Pero de la noche a la mañana cambian las tornas y se encuentra al otro lado de la ley. Se le atribuyen 21 muertes, aunque lo cierto es que quizás tuviera únicamente la oportunidad de matar a 9 personas. 5 murieron en tiroteos, por lo que lo más probable es que nunca sepamos si los mató el Hombre de Silver City, o no. Las otras 4 fue en defensa propia. No parece el sádico asesino que les vendieron a los confiados ciudadanos del Este las novelas baratas.

Por fin el gobernador de Nuevo México, el escritor Lewis Wallace, se decide a intervenir. Es un político que se enzarza en discusiones sobre religión y que añora las batalla de salón del Este. Se pone de parte de Murphy, líder del Círculo de Santa Fe.

Billy sobrevive con robos de reses y raterías de relativa importancia. Los ciudadanos del condado de Lincoln votan al sheriff Pat Garrett. Este captura a Billy y lo pone al cuidado de dos de sus hombres. Permite, en honor a los servicios prestados a la comunidad, y a su amistad con el detenido, circular a Billy por su oficina. Lo lamentará, porque el Hombre de Silver City matará a sus dos ayudantes y se dará a la fuga. Corre 1881.

Pat Garrett se verá obligado a matar a Billy el Niño por la espalda, en una habitación a oscuras. A las leyendas no se las puede atacar de frente, y Garrett lo sabía. Como no hubo testigos, sólo conoceremos su versión. Garrett se cansaría de contarla a cambio de vasos de whisky gratis. él mismo moriría a manos de desconocidos en una guerra de lindes, provocada por sus amos del Círculo de Santa Fe. Corría 1909.

Pueden seguir las vicisitudes de la guerra del condado de Lincoln en las dos películas de la saga Arma Joven.

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