sábado, 9 de abril de 2011

Visitamos lugares relacionados con la leyenda del rey Arturo.


Empezamos nuestro viaje en la costa norte de Cornualles, concretamente en Tintagel. Allí es donde se supone que el mítico rey Arturo fue engendrado. Se supone que el rey Uther Pendragon luchaba contra los sajones por aquella época. Con motivo de las fiestas navideñas reunió en Londres a su corte. El duque de Cornualles, Gorlois, acudió en compañía de su bella esposa Igerna.

Uther la vio y sintió una violenta pasión por ella. Tan violenta, que resultó evidente para su marido Gorlois. La pareja abandonó Londres en secreto, sin pedirle permiso a Uther.

Este puso sitio al hogar del matrimonio, en un pueblecito llamado Dimilioc. Está a 8 kilómetros de las ruinas del castillo de Tintagel. Los arqueólogos han encontrado allí restos de un poblado prehistórico conocido como Tregeare Rounds.

Como el castillo ya llevaba una semana sitiado, sin que Uther viera los resultados apetecidos, Uther le pidió a su consejero Merlín que le proporcionara una poción mágica. Cuando se la bebió consiguió el físico de Gorlois y pudo cruzar las líneas y yacer con Igerna. El propio Gorlois fallecería esa misma noche en una escaramuza nocturna.



La Mesa Redonda es mencionada por primera vez en el siglo XII, en un poema del escritor Robert Wace, Le Roman de Brut (1155). Si visitamos el Gran Salón del castillo de Winchester podemos ver una recreación del tablero de la mesa, ya que sus 12 patas han desaparecido. Thomas Mallory la identificaba desde la prisión de Newgate como la verdadera mesa. La realidad es otra. fue encargada por Eduardo II. Los nombres de los más destacados caballeros fueron incluídos por Enrique VIII en 1522.

Según la leyenda, Arturo ordenó que su mesa de juntas fuese redonda para evitar disputas y celos entre los caballeros. En presencia del rey todos los caballeros serían iguales y no habría favoritismos. Si leemos las sucesivas novelas, veremos que ni en el plano de la ficción esto es posible.



En Glastonbury podemos ver referencias del lugar donde se supone que están enterrados el rey Arturo y su esposa Ginebra. En realidad, por lo que sabemos, todo fue un montaje de los reyes normandos para despojar de argumentos ideológicos y escatológicos al sustrato britano superviviente. Si Arturo tenía una tumba en un lugar concreto, en lugar de estar haciendo su convalecencia en Avalon, entonces ya no podría volver para reclamar el trono. Los reyes de Inglaterra se evitaban un montón de revueltas.

Se supone que si hubo un Camelot estuvo en Cadbury, un poblado de la Edad del Hierro del sur de Inglaterra.



El bosque de Brocelianda está en Francia. Se supone que las personas que huyeron de las sucesivas invasiones de Britania a lo largo de la Alta Edad Media fueron a parar a la Armórica. Allí hay numerosos recuerdos megalíticos de la cultura druídica. Allí espera el final de los tiempos Merlín encerrado en un viejo roble por despecho y celos de la Dama del Lago, llamada Vivana.

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