miércoles, 31 de agosto de 2011

¿Todo lo que nos han contado de la condesa sangrienta es cierto? BATHORY. (2008)



En primer lugar debo agradecer la fidelidad de los amigos alemanes y sudamericanos que siguen ocasionalmente esta página. En segundo, quiero comunicar que ya estoy de regreso de mis vacaciones, junto a mi amado ordenador. Y en tercer lugar, debo retomar este rincón para todos los amantes del conocimiento.




Esta tarde ha estado viendo un telefilme rodado en 2008 para la televisión eslovaca sobre las anadanzas de Elizabeth Bathory, considerada la asesina con más éxito de la Historia. Creía que iba a ver una película de terror, pero esta cinta de 2008, aunque no nos ahorra escenas fuertes de violencia y contenidos sexuales, me lleva a un mundo de dudas. ¿Realmente una sola mujer, por mucho dinero que tuviera, por no hablar del poder, pudo hacer lo que se cuenta de ella?




La película nos cuenta que la Bathory era prostentante y tenía muchísimas tierras, mientras que sus enemigos, el rey de Hungría Matías II, y su primo Jorge Turzhó, coqueteaban con los Habsburgo de Viena, que eran, por cierto, católicos.




Otra de las razones de que la Historia parezca haberse complacido en una tela de araña de exageraciones, es que el marido de Elizabeth Bathory, Ferenc Nadasdy, había muerto, por lo que la condesa se encontró en una situación insostenible. Sola y sin un ejército con el que mantener sus intereses.




Sacrificó a su capricho a docenas de criados y siervos, pero lo crudo de las luchas entre católicos y protestantes y la siempre presente amenaza otomana impedían un trato mas igualitario. La Edad Media en Hungría, Rumanía, Grecia y Austria duró hasta bien entrada lo que nosotros consideramos la Edad Moderna. Todos los países que no disponían de una salida al Atlántico o a ningún mar sufrieron lo indecible para convertirse en estados modernos.




El trato vejatorio y los castigos crueles a los criados y campesinos eran frecuentes entre los pueblos magiares y eslavos del sur. Ferenc y Elizabeth cruzaban frecuentes cartas sobre como castigar a los demás. Como Jorge Turzhó, su primo y enemigo.




La verdad es que nunca sabremos la verdad sobre esta mujer. ¿Fue víctima de las ambiciones de los hombres que la rodeaban? ¿Fue una sádica a la que el feudalismo patológico y las guerras de religión proporcionaron unas alas excesivamente largas?




Hablamos sobre esto con un psicólogo forense: "Las mujeres no delinquen de manera gratuita. Sus móviles sueles ser el poder, el dinero y la venganza. Nunca quieren tener contacto directo con sus víctimas, y mucho menos con su sangre. Torturar y hacer escenificaciones con cadáveres es más propio de los hombres. Ninguna chica matará para recrearse en el hecho de hacerlo. Reducira la agonía al mínimo, y siempre lo hará por una razós práctica".

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