martes, 11 de octubre de 2011

Aparecen 60 restos de calzado militar romano en Escocia.

Un grupo de legionarios otean el horizonte con las primeras luces del día. Al fondo aparecen los pictos, guerreros semidesnudos con el rostro pintado de azul. Esgrimen sus lanzas y aullan como lobos, sólo para ver si esto hace mella en el ánimo de los centinelas romanos. Después se largan por donde han venido.

Estamos en la Muralla Antonina, una red de fortificciones predecesora del famoso muro de Adriano. Estuvo en funcionamiento un relativamente breve periodo de tiempo. Hacia 165, Roma dio a sus avanzadillas orden de replegarse más hacia el sur.

Unos aqueólogos han encontrados restos de 60 sandalias militares, con muchos correajes y suelas reforzadas con clavos en los restos de lo que pareció un campamento militar. Las botas viejas estaban en una zanja por lo que se supone que la guarnición recibió calzado nuevo y se deshicieron del que no les permitía hacer sus tareas.

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