sábado, 9 de marzo de 2013

Boogie Nigths. Gloria y amargura del porno.

Para empezar, quiero explicar las circunstancias en que aparece este género. En 1972 el movimiento hippie está en declive. Mucha gente ha abandonado las comunas pero sigue sin integrarse en el estilo de vida reglamentado y convencional. Los efectos de las drogas, las pulsiones autodestructivas de cada cual, y la acción depredatoria de la familia Manson hacen el trabajo sucio de desmantelar el movimiento.
Es en este contexto cuando Linda Lovelace, una consumada felatriz, casada con un pornógrafo con aires de proxeneta, encuentra a Gerard Damiano y filma Garganta Profunda (1972).
Es el pistoletazo de salida de una profesión que es una mezcla del glamour de los actores y las modelos, y que tiene el estigma de las prostitutas. Todo eso en un mundo donde la expresión de la sexualidad es reprimida o, en el mejor de los casos, ignorada.
"Boogie Nigths" muestra el ascenso y la caida de un actor pornográfico, Dirk Diggler. Algunos han querido ver en este personaje un trasunto de John Holmes, muerto de SIDA en 1988. Pero creo que es más bien la de cualquiera que penetra - en más de un sentido- en este proceloso mundo.
Dick pasa de servir mesas a ser el lider de un grupo de hardeurs. Él, despreciado por su madre, considerado por ella un perdedor, encuentra una familia, pacta con ella un refugio con su semen. Y va prosperando.
El "grupo familiar" se genera de forma casi natural por el montón de horas que los actores, los mandamases y los técnicos pasan juntos. El "padre" es un pornógrafo, Jack Hornet (Burt Reynolds) y la "madre" es Amber (Julianne Moore), una actriz entrada en la cuarentena. La mascota es Rollergirl, una muchacha jovencita, analfabeta, capaz de practicar sexo sin quitarse unos patines.
Cuando Dirk empieza a creer que el grupo no puede subsistir sin él, y se endiosa, es expulsado, allá por 1980. Los demás miembras de la familia, que habían experimentado la gloria y el reconocimiento, se encuentran que también hay un estigma. Burt Reynolds tiene que proteger a golpes a Rollergirl durante un rodaje. Amber pierde la custodia de sus hijos. Entre violencia soterrada, créditos denegados por una sociedad puritana, muertes sórdidas y otras catástrofes, Dirk vuelve a ser admitido. Todos aprenden que es con sus iguales, que soportan la misma carga, con quien estarán seguros.
De la voragine de drogas, SIDA, y tragedias personales que fue el porno en los 80 no se habla, pero nos lo podemos imaginar.

https://www.youtube.com/watch?v=oDZ9tl43SXU

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