miércoles, 12 de marzo de 2014

Aparecen los restos de un bosque petrificado en Gales.

Las tormentas del último invierno han arrasado las turberas dejando al descubierto hallazgos arqueológicos de los más variados en las costas de Gran Bretaña. La desaparición de una turbera ha dejado al descubierto los tocones petrificado de un bosque misto de robles y pinos en Borth, Gales. Otros hallazgo es un esqueleto de un ictiosario en la costa jurásica de Dorset y East Devon.
El bosque data de la Edad del Bronce y es pasto de leyendas locales. Una de ellas es la del reíno sumergido de Cantre´r Gwaelodd. Destacaremos dos: en una de ellas el reino se inunda por el descuido de una muchacha al cuidado de un pozo, desbordado. Otra leyenda sobre este bosque dice que el reino estaba gobernado por un rey con dos hijos. Los dos príncipes tenían que supervisar unos diques. Uno de los principes, un borracho que atendia al nombre de Seytherin hizo de forma negligente su trabajo y las aguas inundaron el reino.
Los geólogos dicen que un resto de palos y piedfras que los folcloristas llaman La Calzada de San Patricio es en realidad una morrena glacial y que no se inundó ningún reino porque no había presencia humana cerca de la zona hace 6000 o 4000 años.
 Las primeras menciones a estas leyendas aparecen en el Libro Negro de Carmarther, redactado hacia 1250. También hay una canción popular llamada las Campanas de Aberdobey, sobre el hecho de que las campanas tcaron a rebato durante la supuesta inundación, a pesar de que el cristianismo no existía por ese entonces

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