lunes, 24 de marzo de 2014

Muere Adolfo Suarez.

Adolfo Suarez fue hijo de un procurador en cortes de Cebreros en Ávila. Durante su infancia fue un mal estudiante aunque militó en varias organizaciones de corte católico e ingreso en el movimiento falangista. Sus aficiones eran los deportes y las cartas, lo que le llevó a constantes discusiones con su padre, ya que el abuelo era conocido en Cebreros como jugador y mujeriego.
Consigue aprobar unas oposiciones a funcionario en el Colegio Mayor de la Universidad Complutense de Madrid. Allí se une a varios cenáculos de políticos e intelectuales aupados por el franquismo pero con ganas de hacer reformas y de poner coto a su continuidad tras la muerte del dictador como el general Gutierrez Mellado.
Tras la muerte de Franco, Juan Carlos I lo nombra presidente. Nadie sabe quien es este castellano-leonés, de dónde viene, qué pretende. Suarez lidera el cambio de un gobierno autoritarista a una democracia, haciendo frente a las olas de tormenta. Las clases dirigentes no quieren los viejos esquemas, que ven obsoletos, pero los mandos militares no quieren renunciar a la tradición de las asonadas. La burguesía ha cambiado, ¿pero lo suficiente?
Suarez  permite volver del exilio al líder del Partido Comunista, Santiago Carrillo. Permite la actividad de sindicatos y partidos políticos. Tiene que hacer frente a la matanza de unos abogados laboralistas en Atocha, así como un repunte de las actividades del grupo terrorista ETA, muchos de cuyos miembros ha annistiado personalmente él mismo.
Dimitirá en 1981, cuando pierda el favor de Su Majestad Juan Carlos I,y de su propia coalición política. Durante la investidura del siquiente presidente de la incipiente democracia española, Calvo-Sotelo, un grupo de militares, liderados por el teniente coronel Tejero, y apoyados por un miembro del círculo íntimo de Juan Carlos I, Armada, intenta dar un golpe de Estado.
"Si llego a imaginar qué Tejero iba a llevar tan lejos su conspiración no habría dimitido, a pesar de las presiones. De hecho sólo Santiago Carrillo y yo no nos agachamos frente a las metralletas de los traidores de Tejero", diría más tarde, en una entrevista. "Era el presidente del Gobierno todavía. No tenía derecho a sentarme o a ceder ante Tejero. Me habría preparado para esta situación, para la muerte en un paredón de fusilamiento."
Fracasado el golpe, por el nulo apoyo de Juan Carlos I y la intervención del general Milans del Bosch, la çepoca de las aventuras militares terminaba para siempre en España, se cerraba la rivalidad entre las dos Españas. La democracia era capaz de velar por sí misma.
La última aparición en público de Suarez fue en 2003 para cimentar la carrera de su hijo mayor, Adolfo Suarez Illana. Tuvo que hacer frente a las muertes de su hija mayor, María Ámparo y de su mujer, Marian Illana, lo que lo sumió en una profunda depresión.
Ha muerto ayer de una enfermedad neurodegenerativa con la que luchó diez años. En su última visita, no pudo reconocer al Rey de España, con el que había cenado en innumerables ocasiones.
Descanse en paz.

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