lunes, 22 de diciembre de 2014

La locura equinoccial de Lope de Aguirre.

Hacia 1559 todo estaba dicho y hecho en las Indias. Los encomenderos se mataban entre sí,como es el caso de los pizarristas y los almagristas, en las calles de Lima. Y en esas luchas destacó un siniestro personaje, de origen vasco, un auténtico tenedor de muertos, como lo llamaron los que lo conocieron.
Lope de Aguirre nunca fue hidalgo, pese a lo que defendió toda su vida. Se apellidaba Aguirre, pero en realidad, cuando las cosas se salieron e madre durante la expedición de Ursúa, se demostró que en realidad había sido paje de niño en la casa solar de los Aguirre de Amaraiona.
Este tal Aguirre era un auténtido psicópata, que encontró un verdadero caldo de cultivo para sus inclinaciones en las luchas intestinas entre encomenderos rebeldes y partidarios del rey Felipe II, las luchas entre partidarios de Almagro y Pizarro. Lo llamaban El Peregrino porque fue capaz de recorrer 6.000 kilómetros por los Andes para dar muerte al magistrado real que lo había condenado a muerte por apoyar un levantamiento, posteriormente fracasado.
En 1559 lo vemos en la expedición de Ursúa. La idea es explorar el río Marañón, y encontrar, si es posible, una ciudad pavimentada en oro llamada El Dorado. Los 300 hombres de la expedición sospechan ya que no hay tal ciudad, si no un intento de alejar a soldados descontentos de Lima, bien porque han llegado tarde al reparto de despojos del Imperio Inca, bien porque se creen que son el único gallo de todos y cada uno de los gallineros posibles.
El 1 de enero de 1560, con la excusa de que Ursúa pasa mucho más tiempo con la mestiza Ines de Atienza que dirigiendo la expedición, los hombres de la expedición lo ejecutan y ponen en su lugar a Fernando de Guzmán. Lope de Aguirre firma como "Aguirre, el Traidor", una carta de justificación del acto. Les dice a sus compañeros que todos son traidores, en cuanto que han asesinado al adelantado de la misión, designado por el virrey Cañete.
Guzmán será asesinado por Aguirre más adelante, así como Inés de Atienza. La tarumba equinoccial de Aguirre se despierta. Cuando el sacerdote de la expedición le pide que confiese sus pecados, él lo ordena matar por sus verdugos negros, colocáncole el garrote debajo de la lengua. Las cuerdas le rompen al sacerdote la mandíbula y le desgarran las mejillas. Harto del espectáculo, Aguirre ordena que se le remate. Como comentario final:"No era un santo. Cuando se tiene tanta fé, el martirio es un poco de dolor y la gloria como recompensa".
Llegados a Barquisimeto, en Venezuela, los pocos hombres desharrapados y subalimentados por la dieta de la selva masacran a la población, queman la ciudad, excepto una casa, donde se hacen fuertes. Las deserciones comienzan. Lope de Aguirre mata a Elvira, su hija de 14 años, para que "no sea puta de hombres indignos". Luego pide a dos hombres que le maten de un arcabuzazo. El primero falla por la tensión y recibe una chanza por parte de Aguirre. El segundo pone fin a su vida.
Cuando las tropas de Paredes, el adelantado real, llegan ante el cadáver del odiado rebelde, descuartizan el cuerpo, escepto la cabeza y las manos, que son expuestas en una poblacion cercana como advertencia a futuros rebeldes.
En las Indias ya hay un orden establecido, y con esta rebelión se dan dor terminados los vaivenes y las oportunidades de la Conquista de América.

LOPE DE AGUIRRE EN EL CINE:
Se pueden ver dos cintas, una  relativamente fácil de conseguir, dirigida por Werner Herzog, "AGUIRRE, LA CÓLERA DE DIOS", y otra que tuvo su momento de gloria, pero casi inencontrable, "EL DORADO", (Carlos Saura, 1988).

Para ver:
El dorado, con Omero Antoniutti.
https://www.youtube.com/watch?v=cOiSnV4PcUE 

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