domingo, 1 de febrero de 2015

Estrenamos en el Social una obra sobre Juana La Loca.

"Ni vuestra soberbia ni vuestra ambición pudieron conmigo"

GEMA MATARRANZ,en JUANA, LA LOCA, LA REINA QUE NO QUISO REINAR. (Histrión)

El personaje:

El 26 de noviembre de 1504, Isabel I de Castilla moría en Medina del Campo. En su testamento había dejado zanjada la cuestión sucesoria: "Ordeno e instituyo por mi universal hederera de todos mis reinos y tierras y señoríos y de todos mis bienes raíces a la ilustrísima doña Juana, archiduquesa de Austria, duquesa de Borgoña, mi muy cara y mi muy amada hija".
"En caso de que la dicha princesa, mi hija, no esté en estos mis reinos (...) o estando en ellos no quiera entender en la gobernación de los mismos, (...) el rey mi señor rija, administre y gobierne los dichos reinos, (...) en tanto e el infante don Carlos, mi nieto, hederero de los dichos príncipes, sea de edad legítma (...) para los regir y gobernar".
Juana había nacido en Toledo el 6 de noviembre de 1479. Fue la tercera de las hijas de los Reyes Católicos.Como sus hermanos, recibió una esmerada educación. En 1495 se concierta su matrimonio con Felipe de Borgoña, mientras que su hermano Juan se promete con la hermana de Felipe, Margarita.
Juana embarca para los Países Bajos en Ladero al año siguiente. La pasión entre los dos jóvenes, irrefenable, hace que Felipe de Habsburgo adelante la fecha de la ceremonia nupcial, para poder consumar el matrimonio cuanto antes. Desgraciadamente, pronto se moestra como un marido infiel. Como respuesta, Juana desarrolla un cuadro despótico con sus damas, presa de los celos, y ordena a la guardia de palacio que le informaran de cuánto hacía su marido.
Uno de los episodios que llegaron a los Reyes Católicos, para su inquietud, fue el hecho de que cortara Juana en persona los cabellos a una dama de compañía que hbía hecho alusiones veladas sobre haber yacido con el duque de Borgoña.
En 1501 Juana regresa a España para ser jurada heredera al trono de Castilla. La obsesión de la princesa es retornar a Flandes. Los consejeros de Fernando el Católico le niegan esto, pues la salud de la Reina Isabel es delicada, hay guerra con Francia, etc... Solo consiguió su propósito tras permanecer agarrada a la verja de palacio bajo la lluvia toda una noche.
Cuando muere Isabel, las Cortes de Castilla, reunidas en Toro aprueba su testamento. Juana hereda el trono de Castilla, bajo la supervisión de su padre,que quiere las rentas de ese reino para consolidar su política italiana.
Juana sigue en Flandes. Fernado el Católico intenta un acercamiento a los intereses franceses con su enlace con Germana de Foix, sobrina de Luis XII, un enemigo de Castilla.
En 1506, Juana y Felipe de Habsburgo regresan a Castilla. Suegro y yerno sólo están de acuerdo en una cuestión: a ninguno de los dos les interesa que Juana reine. Los nobles se oponen a estos conciliábulos y responden a la llamada de Juana de celebrar Cortes en Toledo.
Desgraciadamente, Juana no sabe decir que no a Felipe el Hermoso, y ese es su talón de Aquiles. Felipe se nombra a sí mismo regente y empieza a vengarse de los nobles adictos a las disposiciones testamentarias de Isabel que aún quedan. Por suerte para los castellanos, tras un disputado partido de pelota, toma un vaso de agua helada y muere.
Fernando regresa de Italia y tiene una entrevista tensa con Juana en Tórtoles de Esgueva. Juana renuncia al gobierno de Castilla pero no a su titulo real. Acompaña al féretro de Felipe de Habsburgo por los campos de Castilla, a pesar de estar embarazada de nuevo y de un brote de peste en la región que el cortejo fúnebre ha de atravesar.
¿Por qué renunció Juana a su poder, al control sobre su propia vida? ¿Lo hizo por la consciencia de no representar lo mejor para sus reínos? ¿Lo hizo por amor a la libertad de vivir y sentir a su modo, como afirma con empaque la histriadora Bethany Aram?
Juana empieza a firmar todo lo que Fernando le pone ante sí. No hay nuevos enfrentamientos entre padre e hija. Pero el descontento cunde entre los nobles. Para evitar que las quejas pongan de nuevo a Juana en el tablero político, Fernando el Católico ordena su reclusión en el palacio de Tordesillas, al cuidado de Luís Ferrer y su esposa.
La reina muestra sus inadaptaciones psicológicas con huelgas de hambre, negativas a asearse y raptos de ira. En una época en que la gente no sabía como tratar con discapacitados psíquicos, así como con el sentimiento de vergüenza y fracaso que ello traía aparejado, encerrarlos y negar su capacidad para tomar sus propias decisiones o ser escuchados era lo normal.
Muerto Fernando el Católico en 1516 tras tomar un estimulante sexual casero preparado por la condesa de Cabra, Juana reune en su cabeza las coronas de Aragón y Castilla. Ni se inmuta. Cisneros sustituye a Ferrer, del que le han llegado testimonios de maltrato a la real persona, y lo sustituye por Hernán Duque de Estrada. Más de 20 criados son azotados por participar en los malos tratos.
El trato de Estrada es humanitario, pero cuando en 1517, Carlos V llega a Castilla, lo sustituye por el marqués de Denia, que solo rinde cuentas ante él. El marqués prohíbe las visitas y las salidas de la reina a orar en la Iglesia de Santa Clara. Juana reaccionó negándose a participar en los Sacramentos, la cual preocupó vivamente a la Inquisición. Fue su nieto, Felipe II, acompañado por el clérigo Francisco de Borja, quienes con paciencia la hacen entrar en razón.
El Viernes Santo de 1555, tras 46 años de reclusión, fallece Juana la Loca.

PARA VER:
Escenas de la película de Vicente Aranda sobre Juana la Loca (Pilar Pérez de Ayala)
https://www.youtube.com/watch?v=-akwz24LPJA 


El espectáculo teatral se celebrará el día 7 de febrero, sábado a las 20:30. Cuesta 12 euros. Los textos se recitarán en castellano por Gema Matarranz y Enrique Torres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario