martes, 22 de marzo de 2016

El ministerio del tiempo y los espiritistas de 1924.

En el último capítulo del Ministerio del Tiempo la Patrulla tiene que enfrentarse de nuevo a la temida organización de viajeros del tiempo norteamericana Darrow. Su misión es viajar - en transatlántico, claro - hasta Nueva York para acompañar a Argamasilla, un vidente con una visión de rayos X, y evitar que venda los secretos del Ministerio al temido jefe del FBI, J. Edgar Hoover.
¿Existió alguien con visión de rayos X en España?¿Retó al gran mago y desenmascador de fraudes paranormales Houdini?¿Qué sucedió realmente en ese encuentro?Yo os lo desvelo.

Joaquin Maria Argamasilla, conde de Santa Clara:

A finales del siglo XIX el espiritismo hacía furor. Un entretenimiento de sociedad era visitar a una medium y hacer preguntas a "los muertos". Es en esta época donde madame Blatvaski funda el movimiento teosófico. En aquella época, en una sesión de espiritismo, podía "verse" volar las mesas. Por supuesto todo eran trucos de magia tratados con una trascendencia paranormal. En una sesión de espiritismo actual no veras volar nada.
El boom se disparó tras la Primera Guera Mundial, cuando muchos matrimonios maduros quisieron ponerse en contacto con sus hijos muertos en el campo de batalla. Otro negocio, este inofensivo, consistía en trucar una foto posterior a la guerra para que apareciera el hijo muerto o desaparecido junto a los afligidos padres.
En una sesión espiritista, Houdini quiso ponerse en contacto con su madre muerta. La espiritista era la esposa de su amigo, el escritor Conan Doyle. Esta recurrió a una planchette de escritura automática. Pero cometió varios errores. Escribió el mensaje de "la madre" en inglés cuando esta sólo hablaba una mezcla de húngaro, alemán y yidish. Y dibujó una cruz, lo que es más imperdonable, porque los Houdini eran judíos. El escapista no volvió a tener tratos con los Doyle después de esto.
Argamasilla venía avalado por Valle-Inclán, un escritor. La prueba que le propuso Houdini para desenmascararlo fue hacerle leer la  hora en relojes cerrados. Comprobó que Argamasilla se ponía en el lugar del escenario donde había más luz y que manipulaba la venda de sus ojos. Se colocó detrás de él y vio que abria la tapadel reloj discretamente. Desenmascarado, Argamasilla respondió a los ataques de la prensa, que antes lo había elogiado sin reparos, aduciendo una inexplicable perdida de poderes.
Mas tarde sería responsable entre 1950 y 1955 de la industria cinematográfica española y fundador del Festival de San Sebastián.

No hay comentarios:

Publicar un comentario