miércoles, 16 de marzo de 2016

Se publica una guía de destinos turísticos malditos.

Oliver Le Carrer es un viajero y navegante con predilección por los destinos turísticos disfuncionales, ya sea por cuestiones políticas, mitos paranormales o una naturaleza hostil. Ha publicado el libro GUÍA DE LOS LUGARES MALDITOS. UNA GUÍA DE VIAJES CON LUGARES PELIGROSOS Y ESCALOFRIANTES.

¿Cómo se te ocurrió la idea de escribir este libro?

Bueno; estaba participando en una competición de vela entre Florida y las Bahamas, atravesando el mismísimo Triángulo de las Bermudas cuando me encontré con una tormenta que me acojonó. Caían rayos por todas partes. El cielo estaba completamente iluminado por estos. Y me vinieron a la cabeza todas las historias sobre desapariciones de barcos y aviones en la zona.
Ya a salvo, en tierra, decidí informarme sobre qué había de verdad en estas historias. Descubrí que las tormentas en el Triángulo de las Bermudas no son peores que en otros mares del mundo. Pensé que si yo me había tranquilizado con mis investigaciones, podría contribuir a sosegar a otros viajeros.

Clasificas en tres categorías los lugares malditos.

Sí. Naturaleza hostil, conflictos políticos y mitos paranormales. En algunos de esos lugares, como Haití, se combinan dos de los factores. Haití está en la ruta de los huracanes y es zona sísmica. Además la corrupción y el crimen organizado son rampantes.
Otros países como Beirut lo tienen todo para tener una buena industria turística, como playas agradables, buen clima, agua suficiente, pero el factor político lo desequilibra todo. Aunque el país se mantiene en paz hay tantas rivalidades políticas, y tantos grupos armados en las calles controlando quién va y qué hace, que es hasta difícil decir si son controles oficiales del Ejército o la última ocurrencia de una milicia.

A mí me interesan sobre todo los lugares históricos. ¿Podrías contarnos algo del Castillo de Montsegur?

Es una historia medieval. En 1244 los últimos cátaros se refugiaron en esta fortaleza. Las tropas católicas la tomaron y dieron a los supervivientes del asedio dos alternativas: morir en la hoguera o convertirse al catolicismo. Los cátaros - o albigenses- decidieron morir entre rezos y cánticos religiosos en a hoguera el día de equinoccio de primavera de 1244.
Cada vez que voy al lugar me pregunto por qué la arquitectura del castillos representa la posición de las esttrellas en el firmamento o si los 200 cátaros supervivientes tuvieron tiempo de esconder algún tesoro y en qué consistía. !Es un lugar mágico!

En cambio, en Túnez viisitaste un lugar donde se sacrificaban niños a los dioses Baal y Tanit.

Estas hablando del tofete de Cartago. Los cartagineses debían sacrificar a sus hijos primogénitos para que les proporcionasen cosechas abundantes o victorias militares. Algunos ricos adoptaban al hijo mayor de uno de sus esclavos para sacrificarlo en lugar del suyo.
Es una costumbre que persistió drante bastantes siglos. Los romanos que los derrotaron en las guerras púnicas decían que los dioses los habían castigado por hacer estas cosas. 

Por último, vamos a hablar de un lugar supuestamente "maldito" desde el punto de vista paranormal. Háblanos de la casa de los horrores de Amityville, en Long Island.


En 1977, el escritor de novelas de terror Jay Anson escribió una crónica sobre la familia Lutz. Los Lutz se mudaron al inmueble y lo abandonaron a los pocos días, en unas circunstancias no aclaradas. Ellos hablan de un espíritu en forma de cerdo que se aparecía a su hija pequeña y otros hechos paranormales. Pero los actuales propietarios viven dentro de la casa sin la manor molestía, salvo los morbosos que fotografían la casa o se acercan demasiado en busca de emociones fuertes.



No hay comentarios:

Publicar un comentario