viernes, 22 de julio de 2016

Nueva exposición sobre la época ptolemaica en el Museo Británico.

Las expediciones bajo el mar de Franck Goddio han hallado dos importantes ciudades del Antiguo Egipto que fueron engullidas por el Mediterráneo hace 2000 años. Una exposición del Museo Británico relata los secretos de estas metrópolis que el mar ha conservado de una forma asombrosa.

Cuando el geógrafo romano Estrabón estuvo en la ciudad de Heracleion, en el delta del Nilo, sus habotantes le hablaron de Thonis, una población desaparecida. Thonis y Heracleion habían sido un misterio durante toda la historia de la egiptología. Esta ciudad - resultó ser la misma- fue visitada por Estrabón, mencionada por Diodoro de Sicilia y aludida en la mitología griega ( se dice que el principe troyano Paris atracó en ella tras raptar a Helena, esposa de Menelao, rey de Esparta).
La identificación de la urbe desaparecida, Thonis para los pescadores egipcios, Heracleion para los mercaderes helenos, es uno de los hallazgos del centro europeo del Instituto Europeo de Arqueología Submarina, el centro fundado por Goddio en el que trabajan arqueólogos, submarinistas, egiptólogos y técnicos en reparación de máquinas. Goddio, también famoso por encontrar en las costas de Filipinas el galeón español San Diego, ha encontrado ciudades como Canopo o Thonis- Heracleion, así como el palacio donde vivieron su historia de amor Cleopatra VI y el general romano Marco Antonio.
Estos trabajos de arqueología y sus productos son expuestos en el Museo Británico de Londres, en la exposición "ciudades perdidas. Los mundos perdidos de Egipto".
Thonis y Canopo se fundaron en el siglo VII a de C. Fueron ciudades cosmopolitas, que se beneficiaron de la ubicación estratégica en la bahía de Abu Qir, en el desla del Nilo. Los mercaderes fenicios o griegos que quisieran comerciar en el sur debían pagar peaje aquí a los funcionarios egipcios.
Alejandro Magno conquista Egipto en 332 a de C. Murió a causa de unas fiebres sin identificar por los patólogos en 323 a de C. Sus generales, que, como todos los griegos, eran unos individualistas, empezaron a luchar entre sí y a desmembrar su imperio. Uno de estos generales fue Ptolomeo, gobernador - o satrapa- de Egipto, que en 305 a de C se convirtió en faraón. Comenzaba así el periodo de inestabilidad ptolemaico, rico en conspiraciones palaciegas. Los faraones vestían con quitones, hablaban entre ellos en griego, pero adoraban a los dioses del panteón egipcio tradicional.
Thonis- Heracleion habían desaarecido ya cuando legó Estrabón. La ciudad se había alzado sobre un inestable suelo arcilloso y un terreno plagado de canales. Hay noticias de un tsunami en el año 365 a de C. El mar Mediterráneo se apoderó de ciudades, templos y viviendas. "El terreno a excavar es más amplio que el excavado desde el siglo XVIII en Pompeya. Y solo hemos inspeccionado un 1 por ciento", dice Goddio. Y es cierto. Heracleion tiene una superficie 2,5 veces mayor que la de Pompeya, y tanto Canopo como el puerto de la Antigua Alejandría ocupaban 600 hectáreas cada uno.
Los que visiten la exposición del Museo Británico verán en el hall del edificio una gigantesca estatua de Hapi, el dios de la fertilidad del Nilo, de 5,4 metros de altura y seis toneladas de peso. También se encontrarán con una representación de Arsinoe II, hija de Ptolomeo I. La estatua la muestra como una encarnación de Afrodita.

PARA VISITAR.
Ciudades hundidas; los mundos perdidos de Egipto.
Hasta el 27 de noviembre de 2016.

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