sábado, 23 de julio de 2016

El caso Fischer, de Edward Zwick. Ajedrez en la Guerra Fría.



Esta película está centrada en la soledad, la angustia y la genialidad - entendida como una condena- del ajedrecista y campeón mundial Robert (Bobby) J. Fischer. Hijo Regina Wender, una enfermera judia y de un padre por determinar. Regina había roto su relación con el físico de origen alemám Hans Gerhardt poco antes de nacer Bobby. Otro de los candidatos es el físico húngaro Paul Nemenyi.
De niño Fischer recibió una caja de juegos variados entre los que venía un tablero de ajedrez. Aprendió a jugarlo él solo y pronto fue  lo único que hacía en sus ratos de ocio. Su madre le encontró un mentor en el ex campeón Lombardy. No fue un niño prodigio como el cubano Capablanca o el español Arturo Pomar. Pero eclosionó como un gran jugador durante la adolescencia.
La película está basada en su patida de Reikiavik de 1972 contra el soviético Spassky, del que se haría amigo. Mientras que los campeones soviéticos como Spassky preparaban las partidas analizando en grupo las partidas de los rivales, los norteamericanos apenas tenían mentores. Spassky analizaba las partidas de Fischer con el ex campeón soviético Mikhail Bovinnick, y recurría a Igor Bondarevitch para planear la parte técnica, así como a Efim Geller para planear las aperturas y Nikolaus Krogius como asistente psicológico.
Fischer contaba con la asistencia de Lombardy, del abogado Paul Marshall ( que se ganó el sueldo) y de Fred Kramer ( de la Federación de Ajedrez de los Estados Unidos).
Fischer se declaró campeón mundial el 1 de septiembre de 1972 con 7 partidas ganadas, 3 perdidas y 11 tablas.
Después perdió el interés por disputar nuevos torneos internacionales. Cuando le propusieron jugar contra un jovencísimo Karpov, Fischer adujo que Karpov sería ganador si ganaba 10 partidas y Fischer si solo ganaba 9. Dado que la propuesta no era deportiva, no se celebró el torneo.
En 1992, Fischer vueve a jugar contra Spassky a cambio de dinero en Yugoslavia. El país está en plena guerra civil, y los responsables de la Federación de Ajedrez Americana le multan por aceptar ese torneo. Fischer responde solicitando la ciudadanía islandesa. En esa época, la Unión Soviética ha caído, pero Spassky ha solicitado anteriormente la nacionalidad francesa, harto de la injerencias del Estado en las vidas privadas de los deportistas de élite.
Tras un incidente en el aeropuerto de Narita por volar con n pasaporte irregular, una demanda de paternidad de una niña filipina que resultó ser negativa, y alegatos a favor del terrorismo islamista y antisemitas, Fischer se volverá una figura polémica hasta su muerte en 2008.

Nota:

Fischer hacía los comentarios antisemitas, a pesar de ser él mismo judío, a causa de una derrota apabullante a manos de Reshevsky, otro judío, y el  campeón americano anterior, un niño prodigio del ajedrez. Todo esto no le supuso un obstáculo psicológico para jugar amistosamente contra ajedrecistas judíos después de la derrota de Spassky en 1972.

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