martes, 2 de agosto de 2016

Los parásitos intestinales viajaron por la Ruta de la Seda.

Una letrina china de hace 2000 años proporciona la primera prueba de propagación de enfermedades a través de esa vía comercial.

Unos investigadores británicos han descubierto la prueba de que por la Ruta de la Seda se propagaron los parásitos intestinales, además del comercio y las ideas."Hasta ahora no había ninguna prueba de que la Ruta dela Seda fuera la responsable de la propagación de enfermedades infecciosas. Podían haber viajado entre China y Europa, también a través de India por el sur o de Mongolia y Rusia por el norte", nos explica Piers Mitchell, paleopatólogo de la Universidad de Cambridge y director del estudio.
La Ruta de la Seda fue una red de vías comerciales que unió China con Europa desde el siglo II antes de Cristo hasta el siglo XV,  poco antes de la caida de la dinastía Yuan, de origen mongol. A esta red se ha solido achacar la difusión de enfermadades como el carbunco, la lepra y la peste bubónica. A mediados del siglo XIV  la peste bubónica mató entre 60 y 85 millones de personas en Asia, Europa y el norte de África. Los primeros casos se registraron en el Desierto de Gobi en 1320 y poco a poco, la bacteria "Yersinia Pestis" viajó a lomos de las ratas negras al oeste hasta alcanzar Europa en 1343, donde acabó con más de la mitadde la población.
Las teorías sobre la expansión de las enfermedades infecciosas por la Ruta de la Seda se habían basado en pruebas arqueológicas de cepas de algunos microorganismos, como los de la Yersinia Pestis, aunque faltaba la prueba arqueológica definitiva: un palito recubierto de tela, empleado hace 2000 años como el papel higiénico actual.
Los investigadores centraron su atención en unos gusanos intestinales tras examinar siete palitos higiénicos recuperados en 1992 de una letrina de un puesto de descanso para caravanas de Zuanquanzhi, en Dunhuang, parada clave durnte 200  años en el corredor de Hexi,que linda al sur con la meseta tibetana y al norte con el desierto de Gobi. Se construyo en 111 antes de nuestra era y permaneció activo hasta el año 109. Era un centro de descanso para viajeros y una posta del correo militar a caballo del Imperio chino.
Los arqueológos hidrataron los palitos, los filtraron y los examinaron. Encontraron huevos de cuatro especies de gusanos parásitos: lombriz intestinal (Ascaris Lumbricoides), gusano látigo (Truchuris Truchuira) solitaria (Taenia) y duela hepática (Clonorchis sinensis). La clave era la última, que causa dolor intestinal, diarrea, ictericia y hasta cáncer de hígado.
Da la casualidad de que el corredor de Hexi está a 1500 kilómetros del reservorio más cercano para la duela hepática china, y a 2000 kilómetros de Guangdong donde es endémica y se producen más casos hospitalarios.
Una vez en el tracto intestinal humano, el gusano llega a poner más de 4000 huevos liberados con las heces, siemre y cuando terminen enun medio acático. Entonces el huevo tiene que ser ingerido por un gasterópodo (un caracol), por ejemplo, y tras esto el caracol debe ser devorado por un pez (segundo huesped). El tercer paso es que un humano consuma ese pez y el ciclo vuelve a empezar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario