sábado, 8 de abril de 2017

Johanna Van Gogh, la cuñada del gran pintor.

Era la mujer de Theo Van Gogh, el hermano de Vincent. A los 28 años se quedó viuda con un bebé y los lienzos de su cuñado. Decidió poner en valor aquella obra que parecía ivendible. Recopiló lienzos, organizó exposiciones, publicó su corrspondencia... Sin ella, Van Gogh no sería el genio del arte que es hoy.

Theo murió con una diferencia solamente deseis meses respecto a la defunción de su hermano Vincent. Johanna ha visto apenas cuatro veces a su desdichado cuñado, pero pese aeso, ha sido una presencia constante ensu matrimonio. Su esposo Theo le ha enviado cartas y dinero. Lo que no ha logrado es vender ninguno de los cuadros de Vincent.
Cuando Johanna enviuda, le queda de la relación con Theodorus Van Gogh un hijo que se llama como su tío, Vincent, y 600 cuadros guardados en un almacen. Estamos en 1891.
Johanna es una mujer culta e instruída, que habla varios idiomas, ex secretaria de la Biblioteca del Museo Británico. Si en algo está de acuerdo con su difunto marido es que los cuadros de Vincent son valiosos.
Una innovación en la cultura del ocio de los franceses permitirá a Johanna ganarse la vida. Los sábados y los domingos son festivos para los trabajadores franceses a partir de 1890. Muchos obreros no sabrán en qué emplear este tiempo libre, así que compra una casa de huéspedes en Bussum, a 25 kilómetros de Ámsterdam, y la decora con cuadros heredados. Empieza a ponerse en contacto con los artistas que conocieron a Vincent para orgnizar exposiciones con su obra, busca y reúne los cuadros que están en otras manos, y traduce al inglés la correspondencia entre los hermanos Van Gogh.
Johanna cuenta con la ayuda de los pintores Verkade y Paul Serùsier, así como amigos como Eugene Boch.Anna Bosch, la hermana de Eugene, había comprado uno de los tres únicos cuadros que Van Gogh había vendido en vida. La pintora había adquirido EL VIÑEDO ROJO (1888) en 1890 por 400 francos. Los otros dos cuadros vendidos por Van Gogh son PUENTE DE CLICHY, por 250 francos, según los libros de cuentas de la casa Voussod & Valadon, y un aurretrato adquirido por los marchantes londinenses Sulley & Lori.
Todas estas obras son de los últimos años de Vincent Van Gogh, una época en la que produjo más de 500 años. Pintaba compulsivamente. A veces superponía los trazos de una segunda pintura sobre na anterior.
Johanna organiza en febrero de 1892 una exposición con dibujos de Vincent Van Gogh en la Asociación de Artistas de Amsterdam. Fue un éxito.Johanna se mstró sorprendida al escuchar criíticas elogiosas sobre el talento de su cuñado.
"Solo hau documentadas dos opinones favorables a la obra de Van Gogh en vida del pintor", comenta Camilo Sánchez, autor de LA VIUDA DE LOS VAN GOGH, una novla publicada por la editorial Edhasa sobre la vida de Johanna. Una crítica favorable la emitio el pintor J. J. Isaacson en un seminario en Holanda, en 1888, y la otra la firmaba el poeta Albert Aurier en LE MERCURE DE FRANCE, en 1890.
De hecho, artista impresionista de la talla de Monet y Gaugin decían que Van Gogh era un genio con el valos de atreverse con una nueva utilización del color. Por eso mismo, tardó en llegar el reconocimiento del voluble público. Vincent había trabajado como marchante antes de ser pintor. Recomendaba a Theo: "Mostrar mucho, vender lo necesario y guardar las grandes obras para los museos".
Johanna visita a importantes marchantes holandeses como Wisseling y Oldenzeel. Prepara una segunda exposición en Ansterdam. La viuda queda desconsolada porque los marcos no son apropiados para los cuadros. Oldenzeel le promete preparar una tercera, subsanando lo que falló en la anterior.
Consigue otra exposición en Rotterdam, y aparecen críticas favorables en la Niuwe Rotterdamse. La exposición de La Haya desilusiona a Johanna, porque el público viene, sí, pero a ver los cuadros de otro pintor, Josef Israels.
Y las exposiciones continúan. 1901: París. 1912; Colonia. 1913; Nueva York; Berlín, en 1914. El primer museo en adquirir obras de Van Gogh para la colección permanente es el Folkwans de Hagen en Alemania, en 1936.
Johanna se casa por segunda vez en 1901, con el pintor Johan Cohen Gosschak, del que enviuda en 1912. Cuida de su hijo, traduje la correspondencia entre Vincent y Theo al inglés, y la publica en Holanda. Cuando murió en 1925, ya se estaba vendiendo la segunda edición, lo cual es un éxito sonadísimo en un país tan pequeño y humilde como los Países Bajos.

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