sábado, 8 de abril de 2017

La desaparición de Antoine de Saint-Exùspery. Caso cerrado.

Muchos misterios siguen rodeando la vida de Antoine de Saint-Exùspery, autor de ELPRINCIPITO. Desvelaremos algunos de los interrogantes.

El 19 de abril de 2013 fallecía en la ciudad de Wiesbaden, célebre por sus baños termales, el periodista lamado Horst Rippert a la edad de 91 años. ¿Que qué tiene que ver con nuestra historia? Bueno; es el hombre que aseguró poco antes de morir que era el piloto de laLuftwaffe que había derribado al sur de Marsella el avión del pionero de la aviación y escritor Antoine de Saint-Exúspery durante la Segunda Guerra Mundial.
Saint-Exùspery había despegado por primera vez en 1912, con 12 años. Había sido piloto de Correos para la Línea Aeropostal, un grupo de pilotos que sobrevolaban los desiertos africanos y los Andes para abaratar el coste del correo. Como piloto de esta aerolínea se había estrellado en África con su compañero Andrè Arevot. Contaban con unas galletitas saladas, unas naranjas,y algo de chocolate. Provisiones para un día. Si lo contaron fue porque un amable debuíno los llevó con los otros europeos.
Saint-Exúspery se fracturó también el cráneo mientras trataba de batir un récord de travsía más veloz entre París y Saigón en 1935. El premio eran 150.000 francos.
Saint Exuspery se trasladó a Estados Unidos donde escribió EL PRINCIPITO. También supervisó la actuación de Clark Gable durante el rodaje de VUELO NOCTURNO, una de sus novelas de aviadores.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial hizo campaña para que los Estados Unidos entrasen en la guerra, apoyando a la Francia Libre. Hubo una disputa entre Eisenhower y De Gaulle acerca de si era conveniente que Saint Exuspery, un piloto de mediana edad, hiciese misiones de patrulla para los aliados. Ganó Eisenhower.
Cuando su aeroplano Lockheed P38 se estrelló en una de sus salidas, hubo toda clase de conjeturas. suiciidio, fallo mecánico, hipoxia...Hasta 1998. Ese año, un pescador de Marsella encontró enredada en sus redes un brazalete con el nombre del piloto escritor, el de su mujer salvadoreña, Consuelo, y el de su editor norteamericano. Nadie creyó que el apasionante misterio pudiera resolverse al fin. Es más, trataron de falsario al pobre hombre. Un arqueólogo submarino encontró los restos de un Lockheed P38 cerca de donde apareció el brazalete. Parece que sí, que el misterio estaba resuelto. El avión de combate tenía agujeros de metralla en el fuselaje.
En 2008, un anciano Horst Rippert confesó a la prensa ser el piloto alemán que había derribado el avión. Un hermano de Antoine, que también había volado para la Francia Libre, se reunió con Rippert para dilucidar si decía la verdad o estaba mitiendo. Dio por buena la versión del alemán. "Rippert admiraba a mi tío Antoine", explica Olivier D, Agay, el sobrino del famoso piloto y escritor. "Fue tras leer su obra que decidió hacerse piloto. No sabía quién viajaba en ese avión. Si lo hubiese sabido mi tío hubiese vivido unos meses más. De todas formas, laesperanza de un piloto de guerra era muy corta en 1944".

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