sábado, 14 de julio de 2018

Ali y Nino. La revolución rusa llega a Azerbaijan.

Esta película es una historia de amor trágico. Alí es un aristócrata musulmán de la familia Shinvershin. Nino es una cristiana ortodosa griega de la familia de comerciantes enriquecidos Kipiani. Los dos se aman, a pesar de sus diferencias religiosas y culturales en un Azerbaijan más rico y cosmopolita de lo que es actualmente.

Tras una cita en secreto en la opera, Nino es secuestrada por Malik, de una familia de cristianos armenios muy poderosa, que en teoría había accedido a hacer de alcahuete para nuestra pareja. Alí mata a Malik con una daga, y como consecuencia tiene que esconderse en el Daguestán de las mas que presumibles consecuencias del crimen de honor.

En ese tiempo estalla la Primera Guerra Mundial, Nicolás II es depuesto y los bolcheviques llegan al poder. En ese tiempo Ali y Nino se han casado bajo rito musulmán, pero la familia de Nino empieza a presionarla para que todos huyan a Moscú,dejando atrás a Alí. Y en eso, las tropas soviéticas llegan a la próspera y tolerante Azerbaiján con el fin de anexionarse el territorio y sus pozos de petróleo.

Ali encontrará una muerte heroíca a los 23 años metiendo a Nino en un tren hacia Moscú, y después volando los raíles y a sí mismo en un puente estratégico para hacer más difícil la invasión al Ejército Rojo de Trostki.

Un poco de Historia.



A principios del siglo XX la pequeña Azerbaiján era el territorio más avanzado del Caúcaso, con su representación parlamentaria y su igualdad entre hombres y mujeres en un país musulmán. Su riqueza procedía del dinero que dejaban las empresas occidentales a cambio de los derechos de extracción de petróleo, entre ellos las de las empresas de Alfred Nobel. Bakú, la capital, tenía transporte público, y la vida social era de lo más refinada entre los enviados de las empresas petrolíferas y las familias chiíes de aristócratas. Un cosmopolitismo que se exportó a la vecina Georgia y a los armenios del Caúcaso.

Por supuesto, esta prosperidad no llegaba al interior rural de Azerbaiján, sunido en la más rancia tradición y vinculado politicamente a Irán.

En octubre de 1917 los bolcheviques se hacen con el poder. En el despacho de Lenin todavía puede verse un mapa con rayas azules que marca lo que él planeó que sería la República Federativa de Trancaucasia.

Hacia 1920, cuando se verifica la invasión soviética, el país es un semillero de espías y empresarios desarrollistas que trazan carreteras y vías de tren para llevar el petróleo al Mar Negro. Las elites chiíes quieren empezar un conflicto bélico con sus vecinos armenios a causa de las riquezas del territorio de Nagorno Karabaj, pero las tropas de Troski aplastan a ambos rivales. La nueva Unión Soviética necesita materias primas para desarrollar una poderosa industria pesada, que será clave en la victoria durante la Segunda Guerra Mundial.

Tras la caida de la Unión Soviética en 1991 la guerra por Nagorno Karabaj estalló como si la presencia rusa en el territorio a lo largo de varias décadas solo hubiera servido para introducir el alfabeto cirílico. El país sigue viviendo de los pozos petrolíferos pero la riqueza está concentrada en unas pocas manos. El presidente y fundados de la actual dinastía es Heider Aliev, un antiguo funcionario de la sede local de los servicios secretos ( el KGB). Ahora gobierna su hijo Ilham y no parece que vayan a hacer reformas democráticas.

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