miércoles, 11 de julio de 2018

CAMBIO DE REINAS de Marc Dugain. (2018)

Pocas veces se ha tratado los entresijos de la política matrimonial entre las familias regias del siglo XVIII y sus consecuencias. Esta película nos lleva al reinado de Felipe II de Orleans, regente de Luis XV, y de Felipe V de España.

Es 1721. La larga Guerra de la Cuadruple Alianza entre las dos potencias a causa de las maniobras diplomáticas y militares del rey Felipe V para recuperar los territorios italianos perdidos durante la Guerra de Sucesión al trono español ha agotado a ambas. La solución que propone el Regente de Orleans es una alianza matrimonial, un intercambio de princesitas.

Luisa Isabel de Motpensier tiene 14 años y considera que España es un país de "beatos santurrones" que no vale la pena gobernar. Pronto dará muestras de inestabilidad mental. El Príncipe de Asturias Luis la ama, pero ella se niega a hacer su papel como reina y dar al trono sucesores.

Según un diplomático enviado a Madrid, Luisa Isabel de Orleans ( o de Montpensier, como se desee) "es indolente, desaseada y demasiado aficionada al mosto. Tiene costumbres inadecuadas como jugar desnuda por los jardines de palacio".

La película muestra con acierto las consecuencias de la diplomacia de alcoba de las cortes del siglo XVIII. Las novias eran niñas, a veces de muy corta edad, a las que se alejaba en un momento crítico de sus vidas de sus referentes familiares, y se las enviaba a un mundo extraño donde tenían que seguir las normas de un juego dictado por los adultos.

Mariana Victoria, la princesita española, solo tiene cuatro años pero ya va a jugar a ese juego con Luis XV, que tiene once en 1721.

Se quiere mostrar a María Isabel como una muchacha rebelde, casi una proto feminista, en una época en que casi todos los matrimonios eran de conveniencia. Lo único que hubo es desprecio por su papel institucional e inestabilidad emocional. En una ocasión se desnudó y se puso a limpiar una ventana con su vestido.

Luis I - al menos lo sería- estaba harto de la manía bipolar de su padre, y no quería otra persona de la que preocuparse y con la que batallar cerca. Y para colmo Felipe V abdica y le cede un trono para el que no está preparado aún.

Morirá en 1727 de enfermedad. Luisa Isabel de Orleans permanecerá a su lado todo el tiempo que dure su enfermedad pero Felipe V recupera el trono, a pesar de que había pactado legárselo a su hijo Fernando, de 11 años, pero la que reina es Isabel de Farnesio, su esposa en nombre de su marido.

PARA VER:
https://www.youtube.com/watch?v=4CvujrtRZPA

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