Las fotografías de las celebraciones navideñas de Hitler con sus hombres mientras que sus ejércitos mascraban Europa forman parte de los archivos históricos más tétricos. Durante 12 años Alemania celebró una "Navidad nazi" que commemoraba el solsticio de invierno en lugar del nacimiento de Jesús, un bebñe judío. El 21 de diciembre cenaban el familia y cantaban villancicos con letras nacionalsocialistas.
Dirante diciembre de 1941, con la guerra en pleno apogeo y las cámaras de gas funcionando a pleno rendimiento, Hitler decidió invitaa a miembros de las S.S. y jerarcas nazis a una cena navideña. La foto no se publicó hasta 1970, tras ser hallada en casa de Hugo Jaeger, el fotógrafo de las apariciones públicas del Fuhrer.
Lo curioso de todo esto que lo ideal para la cúpula ejecutiva nazi no hubiera sido reunirse en esas fechas sino romper con el cristianismo, esa infame apología de la debilidad, y abolir la Navidad. Pero el caso es que debían su poder al voto de los alemanes protestantes, y ese giro de timón les podríaq salir caro, así que se nazificó la Navidad. Goebbles publñicó panfletos en los que se decía que en realidad la Navidad era una adaptación de los rituales paganos del solsticio de invierno.
"En 1938 se prohibió en las escuelas el canto de villancicos y las representaciones dramáticas navideñas, y la propia palabra Navidad fue oficialmente abolida durante la guerra para ser sustituída por Julfest" explica Reinhardt Grunberger en HISTORIA SOCIAL DEL TERCER REICH (Ariel). Julfest hacía referencia al festival de Yule, una festividad relacionada con el paganismo de los pueblos nórdicos y germánicos.
La fecha más importante no era el 25 de diciembre sino el 21 del mismo mes, el día del solsticio de invierno. El árbol de Navidad, de origen alemán, sí se mantuvo como tradición aunque se adornada con bolas decoradas con esvásticas y en lugar de la estrella de Belés se adornaba con una "rueda solar".
Los regalos- siempre de temática bélica como soldaditos de la Whermatch, así como tanques y bombarderos de juguete no los traía Santa Claus sino el dios Odín. Esta divinidad era el dios de la sabiduría, la guerra, la muerte, la magia, la poesía, la profecía, la victoria y la caza. "Los nazis defendían que Odín era el verdadero origen de la figura de Santa Claus", dice Grumberger.
No hay comentarios:
Publicar un comentario