jueves, 24 de marzo de 2022

Rebelde sin causa (1955).

 


Probablemente la generación de padres de 1950 descubrieron por primera vez que las cosas podían ponerse muy difíciles para sus hijos adolescentes, que la adolescencia no era para muchos aquella época feliz... No mientras duraba.

Jim Stark (James Dean) es un adolescente recién llegado a Loa Ángeles, después de una sucesión de traslados. Al poco de llegar es detenido por embriaguez pública. En la sección juvenil de la comisaría coincide con John "Platón" Crawford (Sal Mineo), un chico sin muchos amigos, con problemas psicológicos, que ha matado con una pistola de aire comprimido una camada de cachorros. Y con Judy, que se ha saltado el toque de queda.

Los problemas de fondo es que estas cosas no han pasado porque sí. Jim se ha emborrachado porque no puede aceptar la actirud pasiva de su progenitor, de auténtico calzonazos con su madre, una mujer fría y dominante, que huye cuando tiene el primer conflicto con el vecindario. El padre de "Platón" le abandonó cuando era pequeña y su madre está ausente. Se hace cargo de él el ama de llaves de su mansión. En cuanto a Judy intenta llamar la atención de su padre, un hombre frío con ella, desafiando su autoridad y llevando ropas provocativas, lo que hace que el padre se vuelva más hostil con ella.

La película muestra el problema de la violencia juvenil, quizá por primera vez en Hollywood, y el trasfondo de detrás. Peleas a navajazos, el juego del "pollito", donde los adolescentes saltan de coches en marcha poco antes de que se despeñen por un acantilado, una policía que dispara antes y pregunta después, padres tan metidos en sus jaimitadas de adultos que apenas saben nada acerca de sus hijos...

Salvo el hecho de que dos adolescentes mueren, entre ellos (spoiler) "Platón" y otro joven en la carrera ilegal de coches, el final feliz parece una imposición artificial. El padre de Jim promete que estará a la altura del papel que le demanda su hijo. Todo solucionado. Jim y Judy salen juntos. Final feliz. ¿Y tenemos que creérnoslo? Una sociedad incapaz de lidiar con un problema generacional de repente se va a volver capacitada para hacerlo?

Entiendo que todavía las drogas no están haciendo estragos entre los jóvenes en 1955. Los problemas de desarraigo de las comunidades inmigrantes (WEST SIDE HISTORY) todavía no cuentan con el interés de los estudios. Así que las cosas podrían ser peores. Pero que nos muestren una solución mágica cuando ha muerto un chico despeñado en un coche y otro por un error policial me parece muy traido de los pelos.

Para ver:

https://www.youtube.com/watch?v=461FVcTzmFk

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