La relación de la OTAN con la Unión Soviética y la Federación Rusa no siempre ha sido confrontación total. Jrushchov en los años cincuenta, Gorbachov y Yeltsin en los noenta y !Ostras!, también Putin a comienzos del siglo XXI propusieron su ingreso.
Durante 73 años se han amenazado, se han provocado y se han espiado pero nunca se han enfrentado de forma directa. Pero Occidente y los soviéticos también se han cortejado como en la Cumbre de los Cuatro Grandes, en Ginebra, en 1955. Acudieron diplomáticos de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y la Unión Soviética.
La URRS llevaba un año negociando en secreto su admisión en la OTAN. Pero el presidente Eisenhower opinó que los soviéticos tenían segundas intenciones y la admisión no prosperó. Es sorprendente pero no sería la última vez que Rusia se consideraria la "otra" y trataría de entrar en la OTAN con el mismo interés que una amante despechada intenta conseguir más atención de su pareja.
En las tres primeras fueron las potencias occidentales las que cerraban la puerta porque consideraban que los rusos tenían segundas intenciones pero en la cuarta fue Putin la que cortó las negociaciones, en una época en la que Rusia no era todavía la potencia energética que es hoy y cortejaba a Occidente.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte se creó en 1949 con un propósito: contener las tendencias expansionista de la Unión Soviética. Su primer secretaria, Hasting Smay, lo tenía clarísimo: "Hay que mantene fuera a los soviéticos, dentro a los norteamericanos y debajo a los alemanes". Por aquella época, Berlín no solo estaba ocupada por las cuatro potencias gganadoras de la Segunda Guerra Mundial, sino que sufría un bloqueo físico y económico por parte de Stalin.
Una docena de países se unió como miembros fundadores de la OTAN con el mismo lema de los mosqueteros. Si una potencia hostil atacaba a uno de los miembros todos los demás se unirían para defenderlo y repeler al agresor.
En 1954 la Guerra Fría todavía no había comenzado. Jrushchov acaba de defenestrar a los colaboradores de Stalin y encarga a uno de ellos, el jefe de Relaciones Exteriores Molotov, negociar con las potencias de la OTAN su ingreso. Los miembros no se fiaban del talante militarista y antidemocrático de la Unión Soviética y cerró las puertas. La demanda por ocuparse dela seguridad colectiva europea continuó hasta la Conferencia de Ginebra de 1955. Occidente volvió a rehusar y el mundo se sumergió en la Guerra Fría.
Las invasiones de Hungría (1956) y checoslovaquia (1968) dejaron claro que Europa del Ete era el patio trasero de la URRS. El Pacto de Varsovia se formó para hacer frente a la OTAN. Los espías soviéticos intentan infiltrarse entrelos funcionarios de la OTAN en su sede inicial de París. Todavía en 2021 se expulsaba de Ginebra a la última tanda desenmascarada de espías de la Federación Rusa.
Las demostraciones atómicas no bajan la tensión. En 1962 el mundo está al borde de la hecatombbe nuclear por la instalación de isiles soviéticos en la costa de Cuba. En 1983 estalla la Crisis de los Euromisiles, que estalló con el despliegue de armamento nuclear por parte del presidente norteamericano Ronald Reagan y el premier soviético Yuri Andropov.
Unas maniobras de la OTAN llamadas Able Archer (Arquero Capaz) incluían silencios de radios, cargas de ojiva, transcripciones cifradas y una cuenta atrás a través de todas las fases de Defcom (el 5 significa alerta baja y el 1 prepararse para un ataque inminente) mantiuvieron en vilo a toda la gerontocracia del politburó. No ocurrió nada porque unos escasos y equilibrados oficiales de rango intermedio mantuvieron la calma.
Ese mismo 1983 el vigilante de silos nucleares Stalisnav Petrov recibió una falsa confirmación de ataque con ojivas nucleares. Decidió que era poco razonable atacar con tan pocas armas asegurándose una contramedida letal y no dio aviso a sus superiores hasta que todo hubo terminado.
En 1995, el presidente de la Federación Rusa Boris Yeltsin activo el maletín nuclear para vigilar en persona el lanzamiento de un cohete militar que en realidad resultó tener una misión científica: estudiar las auroras boreales.
La Unión Soviética había caído en 1991. Los diplomáticos de las Naciones Unidas se preguntaron seiamente si valía la pena defenderse de un país en plena recesión económica. Pero entonces, en 1998, Serbia reclamó la región albanesa de Kosovo. Era el tercer conflictó étnico en la región de los Balcanes en diez años por lo que la OTAN actuó con bombardeos selectivos. Debió ser muy duro para los altos mandos de la Federación Rusa ver como Serbia recibía semejante castigo y no poder intervenir, en primer lugar por incapacidad militar, y en segundo porque eso habría supuesto desencadenar la Teercera Guerra Mundial.
En 1990, Gorbachov había solicitado al Secretario de Estado norteamericano James Baker la admisión en la OTAN, en plena desbandada de los estados satélites y fracaso de la economía programada. Baker se negó.
"Usted dice que la OTAN no está dirigida contra nosotros. Que solo es una estructura defensiva que se esta adaptando a una nueva realidad. Le propongo el ingreso".
MIKHAIL GORBACHOV.
Pasemos a lo más extraño de todo: el intento de Putin de entrar en la Otan. En 2000 Putin se reunió con el presidente estadounidense Clinton para pedir su admisión. Por lo menos eso es lo que le dijo el dirigente ruso al cineasta Oliver Stone en una entrevista en 2017.
La mayoría de las alianzas militares sobreviven unos cuantos años, los suficientes para fracasar o alcanzar sus objetivos, o pera disolverlas ante cambios geopolíticos. De 263 alianzas militares desde 1500, solo una docena superaron los 40años,y ninguna de ellas sobrevivió más de 70 años, como sí ha hecho la OTAN.

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