domingo, 26 de abril de 2009

Himnos nacionales


De todo el mundo es conocida la importancia aglutinadora de la música. Cantamos junto, luego somos juntos. En el número de mayo de Muy Interesante aparece un artículo de Darís Migliucci sobre este tema.

Francisco Javier Bobillo de la Peña, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid asegura en una monografía que "la música cantada en común tiene una especial capacidad de exaltación colectiva. (...) Es un excelente transmisor de ideología con gran capacidad de persuasión".

La mayoría de los himnos proceden de la época del descubrimiento del nacionalismo por parte de los pueblos, entre los siglos XVIII y XIX. Aunque Japón utiliza un texto que data del Japón Heian (718-1184).

En 1792 Francia está en medio de su revolución. Luis XVI está emparentado con casi media Europa y, lo que es peor, los demás países ven en las revueltas populares un semillero que se puede transmitir a otros países. Declaran la guerra. Las tropas de milicianos franceses rechazarán una coalición de ejércitos del duque de Brunswick en Valmí. Esos milicianos de la Guardia Nacional cantan La Marsellesa, originariamente Canción de Marcha del Ejército del Rhin. Paradojicamente, Rouget de Lysle, el compositor de la canción patriótica, es un monárquico que pronto se verá perseguido por los revolucionarios que cantan su canción.

Un poco antes, en 1776, el Congreso Continental de los Estados Unidos declara la independencia de la metrópoli inglesa. Los colonos toman las armas y luchan contra los casacas rojas, llamados así por el color de sus uniformes. Francis Scott Key (1779-1843) escribirá más tarde Su bandera aún ondea, para expresar el orgullo sentido tras descubrir que una de las primeras banderas de los Estados Unidos seguía ondeando tras un bombardeo de cañonazos en un fuerte de Baltimore.

Algunas canciones hablan de acontecimientos históticos importantes, como la de Ecuador. "La heroíca pujanza que hizo al fiero español sucumbir", dice la letra. Los irlandeses hablan del "enemigo sajón" referiéndose sin duda a sus enfrentamientos con los protestantes ingleses a lo largo de toda la historia de la isla. En Italia aseguran en su himno que "el águila de Austria quedó desplumada".

Casi todos los países tienen canciones para expresar lo importante que es ser ciudadano suyo. España tiene la Marcha de Honor del Rey Carlos III, que curiosamente, no tiene letra, lo que nos convierte en una rareza.

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