lunes, 8 de marzo de 2010

Luchando por su hogar.


Si hay una historieta de guerra romántica - suponiendo que ese adjetivo tenga cabida en medio de una guerra civil - es la del capitán Tod Carter. Este joven de 21 años había dejado la granja familiar de sus padres, en Franklin, Tennesee, para alistarse en la compañía H del 20º batallón de Infantería de Tennesee. Corría la primavera de 1861. Los caballeros del Sur - y los granjeros de a pie- de unos estados confederados rurales, mal comunicados y con peligrosas diferencias sociales - me refiero a las que había entre los plantadores propietarios de esclavos y los pequeños jornaleros blancos- van a la guerra contra unos estados de La Unión industrializados y con una pujante clase media. Jefferson Davis y Abraham Lincoln luchan desde Richmond y Washington, respectivamente.
Los soldados de la Unión cuentan con lo último en armamento, pero no pueden proporcionar uniformes para todos sus hombres. Al visitante de este blog le sorprenderá saber que el uniforme azul de los soldados del Norte había sido hasta el inicio de las hostilidades el uniforme del Sevicio de Correos francés.
Por su parte, el Sur cuenta con uniformes, pero no con calzado para sus soldados. Ni con armas suficientes. Tiene buenos generales como Lee, fieles a sus estados, pero no un proyecto político unitario. Estaban destinados a perder.
Pero volvamos a Carter. En 1864, los confederados vuelven a Franklin. Allí, el capitán Carter se encuentra conque la granja familiar se ha convertido en un centro de operaciones del ejército de La Unión.
El 30 de noviembre de 1864, Carter se sube a su caballo, desenvaina su sable, y se asegura que sus hombres le sigan. Fue uno de los primeros en caer. Sus padres lo colocaron sobre un gabán, lo subieron a su habitación, y velaron su agonía. Las últimas palabras de Carter fueron: "Mi hogar..., mi hogar...".
El resultado de la batalla de Franklin fue una derrota para la Confederación. 6 generales del Viejo Sur murieron, 8 fueron heridos, y otro cayó prisionero.

1 comentario:

  1. Lectura obligatoria sobre la guerra de secesión "Dioses y Generales" de Jeff Shaara (Edit. Bibliopolis)

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