lunes, 19 de marzo de 2012

Cómo se elige a un presidente de los Estados Unidos.

Durante los siglos XVII y XVIII, las Trece Colonias estuvieron aisladas. Comerciaban y consumían productos de Europa y África en grandes cantidades. La competetencia de sus rivales de Francia y Holanda y la necesidad de tener que valerse del conocimiento del terreno proporcionado por los nativos, los convirtió en negociadores consumados. Si querían algo tenían que pujar por ello.

Yo siempre he dicho que la Edad Contemporánea no empieza en París en junio de 1789 sino en Philadelphia en 1776.

Los dos partidos políticos, tanto los repúblicanos - el elefante- como los demócratas - el asno- han logrado a aglutinar fuerzas de todo cáriz que en otras circunstancias no se reunirían en ninguna otra parte del mundo.

El presidente de los Estados Unidos gobierna, sí. Y en ocasiones repite mandato. Pero no siempre cuenta con el apoyo de su propio grupo. Cada estado actúa con independencia, y las poblaciones casi se pueden consierar autónomas y emancipadas políticamente si disponen de más de 60.000 habitantes.

Las comunidades de Alaska o Washington no cientan tanto como el estado de Nueva York o California, en lo tocante a votos.

De hecho, los partidos sólo salen de sus pequeños feudos estatales para elegir al nuevo candidato.

Otra importante contramedida que limita el peso del presidente en el entramado político del país, es que hay limitaciones. Los cargos de la Corte Suprema son vitalicios, pero los legisladores cambian constantemente. Es un ejemplo.

Estados Unidos ha tenido una guerra civil, los años de aislamiento le han ocasionado un carácter patológico en su trato con otros países, y se fomenta la violencia y el miedo en la población, en parte porque es rentable, en parte porque una sociedad asustada es una sociedad que discurrirá las mejores ideas para preservarse. Aunque al final sean esas ideas de las que el ciudadano estadounidense deba preservarse. Pero no ha existido ningún golpe de estado ni ningún tecnócrata ha liderado un gabinete de crisis en tiempos extremos.

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