miércoles, 30 de abril de 2014

Aparece un pecio romano en el Ródano.

Los romanos tenían un serio problemas con los desperdicios en el sur de Francia. Tiraban las ánforas de sus mercancias al río Ródano a su paso por Arlés.
Arlés, a finales de la República Romana, era una encrucijada comercial. Toda la quincalla que Roma deseaba vender a los galos así como los productos celtas buscaban un comprador o un intermediario en estos muelles junto al río.
Buscando estos restos entre las aguas sucias y de corrientes traicioneras del Ródano, los arqueólogos hen encontrado un ferry fluvial de 21 metroas de eslora con tda su mercancia. Los buceadores franceses tenían que desenterrar los restos de entre una marea de bolsas de plástico, coches desguazados, y síluros, unos peces de casi tres kilos que mordían con voracidad las aletas de los arqueólogos acuáticos.
Parace ser que nadie murió en el ferry de cabotaje- el parecido con una camioneta de portes no se me va de la cabeza-. La barcaza estaba llena de piedra para construir. Uno de los objetos de lujo encontrados en la barcaza fue una jarra con asas en forma de monstruos con cabeza de perro y cuerpo de delfín, con pies palmeados.
También se encontró una moneda de la época de Nerón. Otros objetos de los tripulantes son: una jarra en forma de perro, una espada de hierro y la punta decorativa de una horquilla para el pelo. ¿Pisó la barcaza de cabotaje una mujer? ¿La esposa de uno de los marinos? ¿Una prostituta que se soltó el pelo en medio de un escarco profesional? Jamás lo sabremos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario