viernes, 16 de mayo de 2014

El mosaico de Linares.

Tras dos milenios de olvido apareció entre los cascotes y los escombros el rostro de una anciana. Apenas lo vieron los arqueólogos españoles fueron conscientes de que estaban a punto de desenterrar un mosaico extraordinario. En un rostro de tres palmos había teselas de 28 tonalidades distintas que dibujaban con precisión los estragos de la edad. Poco a poco fueron pareciendo más escenas. Los arqueólogos lo llamaron el Mosaico de los Amores, ya que cuenta una historia de amor, intrigas y dominio.
"En junio de 2012, durante la segunda fase de excavaciones en el foro romano de la antigua ciudad iberorromana de Cástulo, el equipo de arqueólogos del Proyecto Forum MMX sacaron a la luz un mosaico de principios del siglo II, que presenta un vivo colorido y un magnífico estado de conservación", explica un reportero de National Geographic, que compara el hallazgo con las momias Frankenstein (en la isla escocesa de South Uist) o el Templo Mayor en Ciudad de México.
Y en 2013, otra gran noticia: aparece la estatua de un león que guardaba una puerta, lo que coloca a Cástulo en la ola de arqueología por segundo año consecutivo.
Durante los años anteriores no existían  los fondos suficientes para proteger el sitio de los estragos de los expoliadores, por lo que la solución fue sembrar de chapas de refrescos el lugar para que los detectores de metales se volvieran locos.
El mosaico nos habla de una costumbre común en la Roma Imperial: la "dannation Memoriae". Cuando un emperador malvado moría o era depuesto, todos sus logros eran reducidos a cenizas. En este caso, el emperador es Domiciano y el destructor es Nerva. a finales del siglo I y principios del II. Inluso las monedas con el rostro de Domiciano, asesinado durante una conjura, fueron fundidas para poder acuñar así las nuevas. El edificio que albergaba este magnífico mosaico había sido levantado por Domiciano, por lo que Nerva ordenó su destrucción.

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