jueves, 22 de mayo de 2014

Habitación en Roma, de Julio Medem.

El cine pornográfico es cine de acción dirigido directamente a los genitales. Está rodado con pocos medios y parece que recibes mucho cuando en realidad no recibes nada, y todo queda lejos. El cine erótico es más accesible, porque lo que promete está al alcance de todos. En teoría.
La premisa no podía ser mas sencilla. Dos mujeres, una de los países del este, Natascha - o amistosamente, Dasha- y otra, española, Alba. Una habitación de hotel. La noche más corta del año. Lo que iba a ser un desahogo de una noche se convierte en algo más profundo, algo a lo que tendrán que renunciar cuando amanezca. Porque aunque el amor - y el sexo- entre Dasha y Alba lo es todo, el guión para las dos está escrito, y los trenes sólo marchan sobre ciertos raíles a partir de cierta edad.
El guión podría parecer teatral. Natasha - Natasha Yarovenko- y Alba - Elena Anaya- no salen apenas de la habitación, se pasan a mayor parte de la noche con el cuerpo desnudo y desnudando sus almas, aunque de manera más lenta. Y en ese compartir las fantasías, los sentimientos, el hecho de que ya es tarde para las dos, para empezar nada nuevo, se unen y se separan para siempre.

Para ver:
El trailer de esta película.

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