domingo, 8 de marzo de 2015

SELMA. Una película sobre la lucha por los derechos civiles.

7 de marzo de 1965. El sheriff Jim Clark mira la multitud que avanza hacia sus hombres, al otro lado del puente Pettus, y lo tiene bien claro. Esos "niggers" - palabra de argot estadounidense despectiva para referirse a los afroamericanos - quieren leña. Parece que solo se están dando los 600 negros, con sus ropas de domingo, un paseo de 80 kilómetros, pero lo que quieren es amargarle el día. Asi que carga con su caballo contra la multitud. Sus hombres le siguen. El Puente Pettus se convierte en un infierno.
Bates y picanas antireglamentarias para cualquier cuerpo policial de los Estados Unidos buscan la carne. El agua a presión obliga a retroceder al otro lado del puente a muchos. Los hombres del sheriff Clark no distinguen entre hombres, ancianos, mujeres y niños. Es el caos.
Al otro lado más negros tratan de cruzar el puente, camino de Montgomery. Es el Domingo Sangriento. Es tanta la repercusion de la marcha de protesta por la agresión sufrida unos días antes por el civil Jimmie Lee Jackson a manos de miembros racistas de la Policía, que el reverendo baptista y miembro de la Asociación para el Progreso de la Gente de Color, Martin Luther King, héroe del boicot contra los autobuses segregados en 1955, se persona en Alabama, y dirige otras dos marchas entre Selma y Montgomery. Para él es vital que Jim Clark se comporte ante la provocación de la desobediencia civil del modo en que acostumbra.
"La desobediencia civil no es nada sin unas ciertas dosis de provocación. Debemos mostrar la superioridad moral de nuestras demandas e ideales frente a los de nuestros oponentes blancos. Si es brutalidad todo lo que pueden ofrecernos, seremos mártires, y de ese modo, obligaremos al Gobierno a actuar", declaró el reverendo King sobre porque insistir en un segundo enfrentamiento en el puente Pettus.
Hubo una víctima blanca en esta serie de marchas de reivindicación - provocación. Viola Liuzzo era una mujercasada en su tercer matrimonio con un activista del movimiento de derechos civiles. Había recogido a Leroy Moton, un chico negro de 19 años, para llevarlo a casa, terminados los actos. Una camioneta tripulada por cuatro miembros del Ku Klux Klan, uno de ellos confidente del FBI, trataron de echar el coche de Viola de la carretera. Alcabo de varias tentativas los cuatro hijos de sus madres lo estrellaron contra una valla, matando a la conductora. Leroy Moton sobrevivió porque estaba ileso, aunque perdido de sangre de Vila Liuzzo y se hizo el muerto cuando los conspiradores se acercaron a comprobar el resultado de su fechoría con armas de fuego en las manos.
Leroy sería llevado a casa por un pastor presbiteriano.
Como el fiscal no pudo hacer nada frente a los alegats racistas del abogado defensor, que se referió a Viola como "white nigger", echó mano de una legislación por delitos de conspiración de 1871. Encarceló tras una apelación a los miembros del Klan, con otro jurado completamente blanco, lo que seguramente les dolió. Y mucho.

El trailer de esta película:

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