sábado, 9 de mayo de 2015

Una curiosidad sobre Al Capone.

Me temo que todos somos muy guapos para nuestras familias. Dreirde Marie Capone, sobrina nieta del famoso gangster de la época de la Prohibición, dijo en un artículo que las cicatrices de su cara habían sido fruto de la pelea por una chica. "Cosas de adolescentes", piensa uno. Una chica prefiere bailar con un chico en lugar del habitual y ya está montada.
Lo que no dice Dreirde Marie Capone era que su tío abuelo trabajaba como camarero y eventual matón en un burdel regentado por el ganster de grado intermedio Frankie Yale, lugarteniente del capo neoyorkino Johnny Torrio porese entonces. Y que él empezó la pelea.
Por lo visto el local era frecuentado por hampones y prostitutas, y desde detrás de la barra vio pasar a una chica acompañada por el hampón local Frank Galluccio. Cuando la vio de espaldas, le dijo "Eso es un buen culo, y creéme, te lo digo como un cumplido".
Galluccio se cabreó por que un joven camarero insultase de una manera tan procaz a su hermana y le ordenó que saliera al exterior del local a Alphonse Capone. Tiraron de navaja y Capone se libró de no haber muerto porque Galluccio había bebido y no estaba en la debida forma. La dio tres puñaladas en la cara cuando intentaba alcanzar su yugular. A Al Capone le dieron 30 puntos de sutura.
El contacto con las mujeres de ese bar le hizo contraer la sífilis, que a la larga le causaría daños neurológicos. La neurosífilis es una enfermedad que ataca la médula espinal y el cerebro. Los síntomas son cambios de humor, delirios y megalomanía.

Una pregunta inocente:

¿Por qué se asocia a Al Capone con Chicago si sólo pasó en esta ciudad 12 años de su vida? Su culminación y apoteosis de su imperio del contrabando de alcohol lo vivió desde lejos, mientras dirigía sus negocios desde su mansión de Miami, en Florida.

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