miércoles, 17 de junio de 2015

¿Pudo haber asesinado la Mafia al presidente Kennedy?

La llegada de John Fiztgerald Kennedy al Despacho Oval y el nombramiento de su hermano Bobby como fiscal general marcó un punto de inflexión sobre la lucha contra el crimen organizado en los Estados Unidos. Si en 1960 el presidente Eisenhower procesó 35 personajes relacionados con la Mafia, el año del magnicidio contra John Fitzgerald (1963) comparecieron ante los tribunales 88 personas vinculadas al crimen organizado.
Otros de los enemigos internos del clan Kennedy fueron los grandes señores del acero, reprimidos por una legislación abiertamente antimonopolística. Se tradujo en 92 juicios.
Otra gente que quería ver muertos a Jack y Bobby era la gente de la CIA que no se veía respaldada en su política referente a lo que se debía hacer con la Cuba de Fidel Castro. No apoyaron a los exiliados anticastristas durante la invasión de la Bahía de Cochinos (1961) y optaron por una solución diplomática durante la crisis de los misiles cubanos del año siguiente, en lugar de iniciar una guerra termonuclear con la Unión Soviética, como querían algunos halcones de Langley.
Otro que seguramente quería verlo muerto pudo haber sido - y esto es solo una especulación- el vicepresidente Lyndon Johnson. John Fitzgerald quería hacerlo dimitir por malversar unos fondos públicos.
Son demasiados enemigos para un solo hombre.
Hoy en día sabemos que Joseph Kennedy, el patriarca del clan, usó fondos y recursos de los mafiosos para presionar a los votantes. Que Jonh Fitzgerald Kennedy compartió una amante, Judith Campbell, con el capo Sam Giancana. De hecho, los mafiosos de los años 60 tenían comprado a John Edgar Hoover mediante el dinero que le hacían "ganar" en carreras amañadas de caballos. Un Edgar Hoover que usaba la información de su FBI para chantajear con hacer pública información sobre sus aventuras extraconyugales al presidente. Un asunto de esta calaña podría hacer perder la reelección de 1964, u obligar a dimitir a cualquier de los dos hermanos a causa de un "impeachment".
Los mafiosos - si es que lo hicieron ellos- trabajaron bien. Asesinaron a manos del dueño de un club nocturno, Jack Ruby, a Harvey Lee Oswald, el francotirador oficial en una comisaria. Estoy seguro que en las comisarías estadounidenses no se puede entrar armado. ¿Por qué ese día de noviembre de 1963, sí? El propio Ruby murió en oscuras circunstancias en prisión, antes de que su caso fuese revisado. !Qué oportunos!¿No?
Un testigo, Reynolds, vio correr a un hombre con una pistola cerca de donde se encontró el cadáver del agente de policía J.D.Tippit, cuyo asesinato se supone que fue a manos de Oswald y que provocó su detención en un cine. El testigo lo reconoció con un hampón llamado Garner. Garner dijo que estaba con una bailarina de strip tease llamada Betty Mooney. La chica apareció ahorcada poco después. El testigo sufrió un atentado en el portal de su casa.
Cuando el capo Sam Giancana fue llamado a declarar ante la Corte Suprema en 1975, se le encontró la víspera muerto en su casa, con cinco balas cosidas en la boca.

"Los soñadores cansan".
De la película de Oliver Stone "Alejandro Magno".

No hay comentarios:

Publicar un comentario