miércoles, 1 de julio de 2015

LOS CABALLOS DE DIOS, de Nabil Ayouch.

Esta película marroquí está basada en la novela LAS ETOILES DE SIDI MOUMEN, del escritor y artista plástico Mahi Binebine. La cinta nos lleva hasta las razones por la que un grupo de jóvenes de una barriada del extrarradio de Casablanca se convirtieron en hombres bomba y atentaron contra la Casa de España en la primavera de 2003. Ese viernes, día de oración, 150 occidentales cenaban al aire libre. Los yihaistas entraron tras degollar al guardia y activaron los cinturones explosivos. Causaron 23 muertos, entre ellos 4 españoles.
Otros objetivos de esta escalada terrorista fueron el Hotel Farah, el restaurante Le Positano, junto al consulado belga, el cementerio sefardí de Casablanca, y el edificio de la Alianza Israelí de Casablanca.
Claro que la cinta no recorre el trillado camino de las víctimas o de las represalias del Gobierno de Marruecos, sino que nos lleva al mundo de los perpetradores.
La cinta cunenta la historia de Yachine, un niño de 10 años, hijo de una familia desestructurada, entre las chabolas de Sidi Moumen. Su única distracción de la realidad es jugar al fútbol en un campo plagado de bolsas rotas. Su padre está bajo una fuerte depresión, su madre hace todo lo que puede para sacarlos adelante, su hermano mayor está en el ejército, otro es prácticamente autista, y el que se podría considerar el padre de familia no es mas que un macarrilla, líder de una banda juvenil.
Cuando Hamid, el hermano gamberro, es encarcelado, Yachine tiene que sobrevivir al infierno de violencia policial, drogadicción y desestructuración que le rodea, mediante pequeños empleos precarios. Pero un día Hamid sale de prisión, y sale cambiado.
Ahora es un yihadista y quiere que Yachine se una a sus "hermanos de lucha". El líder espiritual del grupo, el imán salafista Abú Zoubeir los entrena psicológicamente y fisicamente para una tarea: dejar atrás ese mundo que nada tiene para ellos y destruir el de los que han condenado a los jóvenes extremistas a él. Van a convertirse en mártires.

Mahi Bibebine, el director, trató de entender por qué unos chicos perfectamente normales y sanos, se convirtieron en terroristas suicidas en mayo de 2003, y visitó las chabolas de Sidi Moumen para escuchar las historias de sus habitantes. Otro tanto había hecho por su cuenta el director Nabil Ayouch.
Bibebine decicdió titular su novela "LAS ESTRELLAS DE SIDI MOUMEN" por el campo de fútbol donde los niños de la barriada chablista juegan al fútbol entre bolsas de basura. Cuando los dos hombres decidieron rodar la cinta estaban convencidos que la desesperanza, la desestructuración familiar y la pobreza convertían a estos chicos en yihadistas si caían en las manos del manipulador adecuado.

En cuanto a la represión, el Director General de la Seguridad de Marruecos, Hamidu Laagrani, ordenó la detención de 3000 personas relacionadas con la organización y el apoyo logístico a los terroristas, de los cuales 1000 fueron encarcelados, y 17 condenados a la pena de muerte.
En 2008 nueve
de los encarcelados se fugaron de la prisión de Zenitra. El responsable sospechoso de coordinar la masacre y de dar la orden crítica, Aldalhak Mul Sebbath murió pocos días antes del interrogatorio con los funcionarios de los servicios de inteligencia, por fallos en el corazón y el higado. Por lo menos, esa es la versión oficial.

Este largometraje de 2012 ha recibido el Premio Lumiere 2014 a la mejor película extranjera de habla francesa y La Espiga de Oro en el Festival Internacional de Valladolid. Se estrena el 2 de julio en España.

PARA VER:
https://www.youtube.com/watch?v=MoFJPww3iow

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