jueves, 8 de octubre de 2015

Aníbal, con Víctor Mature (1959)

No me gustó esta cinta. La verdad es que no entiendo el esfuerzo de los directores por insertar una historia de amor prohíbido entre una patricia romana, Silvia Fabia, hija de un senador, y del militar cartaginés, interpretado por Víctor Mature. Me recordaba lo visto en SANSÓN Y DALILA, otra drama épico de amor prohíbido.
En el plano histórico vemos a los elefantes - Arrgh... indios - de Aníbal cruzar los Alpes, vemos la batalla de Trevia, que la confunden con la del lago Trasímeno, y la batalla de Cannas (212 a de C) donde la clase senatorial quedó diezmada.
La batalla de Cannas queda pobre. Explica el bueno de Mature- Anibal la estrategia antes de empezar pero luego todo queda reducido a dos cónsules que no se hablan - Varrón y Emilio Paulo- y, que, por tanto, no trabajan en equipo. Sólo se ve a unos escasos soldados, en lo que debió ser la madre de las batallas en aquel momento. Por lo visto, en esta producción italiana no había suficiente dinero para pagar a los extras.
No aparece en ningún momento el clan de los Escipiones, por lo que la película y las escenas de la batalla quedan falsas. Todo para favorecer esa improbable historia de amor prohíbido y dramático.
Fabio fue el verdugo de Aníbal en Italia por la sencilla razón de que era consciente de que el cartaginés era muy superior en el campo de batalla y vetó la posibilidad de que se produjera una cuarta derrota después de Trevia, Trasímeno y Cannas refrenando las grandes luchas campales. Sin grandes victorias en tierra italiana, los sufetes de Cartago dejarían de enviar refuerzos, como sucede en la cinta, quizá demasiado pronto.
Imilce, la esposa íbera de Aníbal y su hijo, nunca pisaron suelo italiano, a diferencia de lo que se muestra en la cinta, y lo que dispara el drama.

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