jueves, 19 de noviembre de 2015

Isabel de Castilla. El largo camino al poder.

28 de febrero de 1462. Tras dos años sin descendencia por sus problemas para casarse, Enrique IV consigue una heredera:la futura reina de Asturias, Juana. Acude al bautizo una niña de 11 años, su tía Isabel. ¿Saben todos los presentes en las ceremonias que las dos niñas serán rivalen encarnizadas por el trono? No. En teoría no tienen por qué pensar en ello.
MICHELE JENNER INTERPRETA A ISABEL I DE CASTILLA.
Isabel pasa a ser la tercera en la línea sucesoria, por detrás desu hermano Alfonso y la infantita Juana. Había nacido de la unión de Juan II con su segunda esposa en 1451, en Madrigal de las Altas Torres. Sus primeros años pasan acompañando a su madre, una mujer depresiva, y a su hermano, Alfonso, dos años menor.
En 1454, Enrique IV, hijo de Juan II con María de Aragón sube al trono. Su primera decisión es apartar a sus hermanastros de la Corte y envarlos con su madre a Arévalo (Ävila), con una dote justa para su manutención. Será allí donde Isabel forje su amistad con Beatriz de Bobadilla. Las dos muchachas se pasan las horas bordando, cabalgando por las tierras del castillo, secreteando...
Isabel observa que Castilla está desgarrada por las intrigas entre dos facciones enfrentadas: los monarquicos, que apoyan a su hermanastro Enrique, y los nobiliarios, que quieren que el rey no haga nada sin contar con el permiso de la aristocracia.
Alfonso se ha dejado enredar por el bando nobiliario, que lo propone como usurpador en la farsa de Ávila. En esta obra lamentable se alza en una plaza de la villa un monigote con la capa, la corona y el cetro real. Los nobles entre burlas subidas de tono le despojan de los atributos de su autoridad y lo derriban de un trono de madera al grito de "!Al suelo, puto!". Aducen ante los burgueses de Ávila que Enrique IV y Juana de Portugal son primos hermanos y no tienen la pertinente dispensa papal. Acaban por nombrar rey a Alfonso.
Enrique IV ofrece la mano de Isabel a Pedro Girón, uno de los cabecillas, pero el futuro novio muere de forma providencial. Isabel ha apoyado la causa de su hermano pero sabiamente ha evitado enfrentarse al rey. Alfonso muere de repente tras ingerir una trucha. Tanto en el caso de Girón como en el de Alfonso, ¿habrá habido veneno?
Los nobles recurren a Isabel y la nombran princesa de Asturias a condición de que no pueda casarse sin el consentimiento del rey. Isable dice que su condición es que el rey no la casará sin su consentimiento. No quiere un títere o un edefesio a su lado.
Isabel elige como marido al príncipe Fernando de Aragón, a pesar de que los une una consangüineidad de tercer grado. Isabel se escaquea de la vigilancia de los nobles que la protegen y Fernando entra en Aragón disfrazado de arriero. Se casan en 1469 en el castillo de Vivero (Valladolid). Y estalla la guerra civil entre el bando de los jóvenes príncipes y Enrique IV.
El arzobispo Carrillo ha falsificado una dispensa papal para el matrimonio y eso juega en contra de los jóvenes príncipes. La guerra civil dura hasta 1473. Por mediación del aragonés Rodrigo de Borja (o Borgia), el papa Sixto IV legaliza el matrimonio y Enrique IV decide reconciliarse con la pareja, que ya le ha hecho tío de una flamante infantita.
Enrique IV muere en 1474. La reina aprovecha la ausencia u ocultamiento del testamento para nombrarse reina de Castilla tras el Acuerdo de los Toros de Guisando.

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