miércoles, 4 de noviembre de 2015

Louis Zamperini, héroe de la Segunda Guerra Mundial.

Angelina Jolie quería un tema para una película histórica, y lo encontró en un vecino suyo: Louis Zamperini. Este había participado como átleta en las Olimpiadas de Berlín de 1936, siendo felicitado por el mismísmo Hitler. El Fuhrer quedó sorprendido por el sprint explosivo de Zamperini, 400 metros recorridos en apenas 56 segundos.
Esa misma noche, Zamperini se coló en el patio del cuartel general nazi para robar una bandera, con tal mala suerte que lo sorprendió un S.S durante una imaginaria. El general Werner von Fritsch decidió pasar la provocación como una gamberrada inofensiva. "No sé si sabrá que en este país, una travesura como la suya se paga con la muerte". Y eso fue todo.

En 1941, Zamperini se alista en la Fuerza Aérea como piloto de un bombardero B- 24 Liberator, el Green Hornet. Tres meses después los Zeros japoneses atacan Pearl Harbour, y Estados Unidos entra en la Segunda Guerra Mundial. En 1943, su tripulación es enviada al rescate de los pilotos de un avión desaparecido. En plena travesía, la aeronave sufrió una avería y cayó al mar. Solo sobrevivieron al impacto Zamperini, el piloto y el cañonero de la torreta de cola. Sobrevivieron a base de agua de lluvia, aves marinas y pescado. Pasado un mes, el tirador de cola falleció. Zamperino y el piloto habían recorrido a la deriva 3.200 kilómetros, 47 días después del siniestro con el bombardero, cuando fueron rescatados por un barco de guerra japonés.
Zamperini fue enviado a un ampo de prisioneros japonés a cargo de un comandante sádico, Mitsuhiru Watanabe. Su fama como atleta y su popularidad hicieron que Zamperini fuera el blanco de todos los castigos sádicos. Aún así, nuestro héroe no se doblegó e incluso subió la moral de sus compañeros con los relatos de sus hazañas deportivas y escribiendo recetas de cocina italiana.
Terminada la guerra, regresó a casa con honores de guerra. Se casó con Cynthia Applewhite, su esposa durante 55 años.
Los años de posguerra fueron años de afición desmedida por el consuelo del alcohol, pesadillas donde el comandante Watanabe siempre ganaba y de reencuentro con la fé evangélica. En 1956 publicó unas memorias "EL DIABLO EN MIS TALONES".
Zamperini falleció el  de julio de 2014 a los 97 años. En los Juegos Olímpicos de Los Ángeles fue uno de los que portaron la llama olímpica.

https://www.youtube.com/watch?v=SbK_VwjiguE 

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