sábado, 19 de diciembre de 2015

Los castreños de Galicia.

En lo más profundo de un robledal, en un cruce de caminos, junto a un río, los druidas se han dado cita para convocar a los dioses lares. Los nobles presenciarán la ceremonia. Esperan un oráculo que les desvele el futuro. Unos hombres armados traen la ofrenda viviente, aunque por poco tiempo más: un centurión romano capturado en las montañas. El verdugo le da un golpe fuerte en  la cabeza que lo deja casi muerto. Un aruspice abre al pobre suboficial romano el vientre y lee sus intestinos. El vaticio es el siguiente: "No hay un futuro para los nuestros, nada que los romanos no vayan a quitarnos de todas maneras".
Los castreños son los habitantes del noroeste penínsular, realizaban las predicciones a través de sus druidas de este modo, pero no fueron capaces de impedir la romanización. Su cultura se desarrollo a finales de la Edad del Bronce hasta el siglo I de nuestra era en el norte de Portugal, Galicia, la zona occidental de Asturias, León, Zamora y las riberas del Duero.
Los castreños nos han dejado sus oppidum o castros, lugares fortificados en cerros elevados con casas circulares. Casi toda la información que tenemos sobre los habitantes de estos oppidum se la debemos al geógrafo romano Estrabón:

"Todos los habitantes de la montaña llevan na vida sencilla, beben agua, duermen en el suelo y llevan el pelo largo, como las mujeres. Pero en el combate ciñen la frente con na cinta. Principalmente comen carne de macho cabrío y sacrifican a Ares machos cabríos, caballos y prisioneros".

Eran politeístas. Creían en divinidades de la fertilidad y el vigor físico, así como de la guerra. Los druidas, curanderos y sacerdotes chamanísticos se encargaban de la religiosidad de este pueblo. La realeza destacaba por sus lazos con la tierra y su principal función era la judicial. Sus miembros procedían de la clase guerrera y sus cargos eran electivos y revocables.
En Galicia hay más de 3000 sitos arqueológicos de la cltura celta. El más conocido es el de Puerto del Son, en la costa meridional de la ría de Noia, Consiste en una veintena de casas de planta circular u oval situadas en un altozano sobre el mar.
El asentamiento más recientemente recuperado es el de Lansbriscae, en San Cibrán de Las, en la comarca de O Carballino, Orense. Las leyendas populares dicen que este sitio arqueológico,el más importante de la cultura castreña, era celta. Pero lo cierto es que lo celta consiste solo en una homogeneidad lingüistica, ya que lo celta no es unitario ni arqueológicamente no antropológicamente. Lansbriscae estuvo ocupado desde el siglo I al siglo IV d C, por lo que permite presenciar el proceso de aculturación romana.

Para ver:
Un buen documental con dramatizaciones sobre la vida de estas gentes:
https://www.youtube.com/watch?v=J4Ic-tHl9nQ 

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