miércoles, 2 de diciembre de 2015

Polémica en torno a unas cartas de Gandhi.

En 1944 The Times publicó un editorial de tono irónico instando a los seguidores de Gandhi a comprarle una manta. Lo decían porque estaban hartos de las explicaciones que daban estos acerca de las razones por las que dormía su líder con muchachas adolescentes. Entre ellas estaba la esposa de su sobrino nieto Kanu, Abha, de 16 años, y su sobrina nieta de 19, Kanu.
Adcían los colaboradores que lo hacía, como muchos ascetas espirituales de La India, porque había hecho un voto de castidad, y un voto no es nada si no se pone periodicamente a prueba. Dicen fentes de la familia que Ghandi estaba copulando con su joven esposa cuando un criado los sorprendió. El fámulo tenía el encargo de anunciar a Gandhi la muerte de su padre. Fue tal la culpabilidad de Gandhi que tras reflexionarlo mucho optó pot la castidad.
Ahora los hindúes estan enojados con la publicación de unas cartas de Gandhi a un colaborador alemán llamado Kallembach, arquitecto. Todo indica una relación homosexual entre ambos hombres, aunque no queda claro hasta donde llegó el asunto. Para aclararlo, diré que la homosexualidad fue un delito en La India hasta 2009.
Kallembach nació en Prusia en 1871 en una familia acomodada y estudió arquitectura en Sttutgart y Múnich. Se instaló en Sudáfrica con unos tíos y allí fue donde conoció al joven abogado Ghandi en 1904. El líder indio pasó dos decadas de su militancia en Sudáfrica, entre 1893 y 1915, de sus 24 a sus 46 años, donde se consolidó como revolucionario social. Gandhi llegó allí para trabajar como abogado, pero los abusos que sufrían los coolies hindúes le hizo comenzar su carrera contestataria contra el poder colonial británico.
Kallembach regaló en 1910 a Gandhi unas tierras donde evantar su comuna, donde todos seguían unas normas, comían una dieta vegetariana, sin tabaco ni café, nadie era discriminado por su casta y nadie practicaba sexo. Un biógrafo llamado Lelyveld dice que en 1908 Gandhi apartó a su mujer Kasturbai porque prefería la compañía de Kallembah. "Has tomado completamente posesión de mi cuerpo. Esto es una verdadera esclavitud", escribió. También se refiere a si mismo como "casa superior" y llama a Kalembach "casa inferior".
Kallemabach tuvo que interrumpir su relación con Gandhi cuando las autoridades coloniales inglesas arrestaron a todos los alemanes de Sudáfrica. Kallemabach no recuperó su libertad hasta 1917. En 1937 hizo una visita a Gandhi en La India para que apoyase el sionismo pero este se negó. Kallembach creía que las tácticas de no violencia y desobediencia civil no funcionarían si Hitler o las tropas japonesas llegaban a La India, pero se abstuvo de comentarlo en público. Conservó la amistad con Gandhi hasta su asesinato en 1948. 
Pero el libro de Lelyveld cita pasajes de la correspondencia a Kallembach demasiado inquietantes. "No puedo imaginar nada más feo que el sexo entre hombres y mujeres" y "el olor de la vaselina es un constante recuerdo". Ramachandra Guha, el historiador que reuperó las cartas de manos de una sobrina nieta de Kallembach, ha intentado explicarlo de este modo: "Gandhi iba a pie a todas partes, y usaba vaselina en los callos de los pies".

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