miércoles, 2 de diciembre de 2015

Ramón Verea y su máquina de calcular.

"Demasiados abogados. Lo que necesita una sociedad independiente son inventores".

Ramón Verea.

En la sede central de IBM, en Nueva York, hay una sala donde se exponen artefactos tecnológicos históricos. Entre ellos, hay un curioso aparato amarillo, de 35 por 30 por 20 cm y 12 kilos de peso. Es la primera calculadora moderna, patentada en 1878 en Nueva York, capaz de multiplicar de forma directa, sin concatenar sumas.
Su creador es el gallego Ramón Verea. Nació en Pontevedra en 1833 y estudió Filosofía en Santiago de Compostela. Mal estudiante, recorrió el mundo desempeñando diferentes oficios, entre ellos el de periodista y el de empleado en una casa de cambio, en 1865, en Nueva York.
Las calculadoras anteriores a la patentada en 1878 eran lentas y engorrosas. Crítico con la falta de inventores españoles, se decidio a hacer algo al respecto. Su calculadora resolvió la multiplicación 698543721 por 807689 en tan solo 20 segundos
Para la época es un logro importante, pero Verea no quiso comercializar su invento, aduciendo que él no era científico, sino periodista. Disgustado con la deriva imperialista de los Estados Unidos, emigró a Argentina en 1896, donde murió en 1899.

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