sábado, 5 de marzo de 2016

Las mujeres en el Antiguo Egipto. La dura realidad a través de la documentación.

La literatura oficial nos ha llevado a un mundo de ensueño donde las mujeres de los tiempos de los faraones cuentan con derechos para decidir sobre sus propiedades, son bien tratadas por sus esposos, y pueden acceder a cargos de responsabilidad. La realidad era bien distinta, como lo demuestran estos textos.

"Si eres sabio, mantén tu casa, ama a tu mujer, alméntala apropiadamente, vístela bien. Acariciala y cumple sus deseos. No seas brutal, obtendrás más de ella por la consideración que por la violencia: si la empujas, la casa va al agua. ábrele tus brazos, llámala; demuéstrale tu amor".

"No controles a tu mujer en su casa , cuando sabes que es eficiente: No le digas "Dónde está" o "Traélo". Porque ella lo ha puesto en el lugar correcto. Obsérvala en silencio. Entonces reconocerás su habilidad: esa felicidad que sientes cuando tomas su mano, hay muchos que no saben lo que es".

Aquí se ve claramente que las mujeres no son precisamente compañeras para los varones egipcios. Son un incordio al que hay que tratar con autoridad y paternalismo. El hecho de que se recuerde a unos pocos hombres - la mayoría no sabe leer- que no deben golpear a sus esposas y que las cosas también marchan si la supervisión de las tareas domésticas se relaja un poco muestran que los hogares infelices debían ser frecuentes en el Antiguo Egipto.

"Hago testamente para mi esposa (...) llamada Teti, de todo lo de mi hermano (...) todos los bienes en correcto estado (...) Ella misma los dará a cualquiera de los hijos que tenga conmigo, como quiera. (...) En cuanto a mi tumba, seré enterrado n ella y también mi mujer (...) En cuanto a las habitaciones que mi hermano Anjreni construyó para mí,mi esposa vivirá en ellas sin que se permita ninguna persona echarla de alli" (Papiro de Londres UC 32058)

Aquí tenemos a un hombre de posición acomodada que preserva el futuro de su esposa. Pero dictamina qué debe hacer con los bienes de la pareja, dónde debe ser enterrada para la vida de ultratumba, etc... No es una mujer independiente, en cuanto que el hombre recurre a los escribas para proteger a su esposa de las posibles intenciones de su hermano.

"Mi corazón contemplar su belleza esperabacuando en su morada sentada me encontraba. Allí ncontré a Mehi, que en su carroza pasaba, rodeada de sus jóvenes muchachos. No sé cómo evitarlo. ¿Pasaré junto a él sin saludarlo? Ya el río se me aparece como un camino,pues no sé adónde mis pasos dirigir. Cuán ignorante eres, corazón mío. ¿Por qué quieres  pasar junto a Mehi sin hablarle? Claro, si paso cerca de él, le revelaré mis sentimientos. "Mira, soy tuya", le haríacomprender, pero él gritar´mi nombre y me entregará a la casa de uno de esos que le siguen".

Este es uno de los pocos poemas escritos por una mujer del Antiguo Egipto. La doncella ama al aristócrata Mehi, pero teme que si le revela esto, él se sentirá irritado y molesto y se deshará de ella obligándola a contraer matrimonio con un miembro de su séquito. !Bonita cortesía!

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