lunes, 4 de abril de 2016

Las armas milagrosas de Hitler.

Hace unos años se desclasificó un informe estadounidense con el testimonio del capitán Zinnser, un técnico militar destinado en Dorsted, Alemania. Este era un piloto de pruebas. Mientras volaba en octubre de 1944, vio una enorme deflagración, una luz cegadora, a la que siguió "una extraña nube en forma de seta de entre 3000 y 4000 metros de altura que produjo intensas turbulencias, al tiempo que la radio y los équipos electrónicos de a bordo sufrían fuertes interferencias".
¿Tenían los alemanes la bomba atómica? He aquí lo que sabemos acerca de esto. En 1938, tres físicos alemanes, Otto Hahm, Lise Meitner y Fritz Strassmann habían publicado trabajos sobre la fisión nuclear. El premio Nobel de Física de 1932, Werner Heisenberg, padre de la física cuántica y del concepto de principio de incertidumbre, dirigió uno de los tres proyectos para conseguir la bomba atómica. Los otros dos centros especializados estaban en Okrarva y Richterfelde. No hay pruebas de que se hicieran pruebas nucleares en territorio controlado por el Tercer Reich.

Lo cierto es que desde la derrota en Stalingrado el Departamento de Armamento de Albert Speer buscó desesperadamente las armas que pudieran revertir el curso de la guerra, probando los más peregrinos ingenios.
Una de las pocas que funcionó es la Bomba V-1 - también conocida como arma de represalia 1-. Era un misil guiado, como los actuales misiles de crucero. Se pretendía que sustituyera a los bombarderos en los ataques contra objetivos fijos. La idea no era nueva porque había sido formulada por los británicos con los blancos aéreos A1 de la Real Fuerza Aérea. Los estadounidenses también habían desarrollado con éxito en 1916 el misil Spenny Aereal Torpedo.
Las V-1 fueron desarrolladas en la base secreta de Peenemünde a partir de 1942. Eran lanzadas desde bombarderos o dsde tierra, mediante rampas de lanzamiento largas. Al final del conflicto, por imitación de los cazas OKA japoneses, se hizo una versión con tripulante suicida que no llegó a probarse.

BOMBA V-1

Altura: 6,5 m.
Envergadura: 5 m.
Peso: 2 toneladas, con 850 de material explosivo incluídos.
Velocidad: 670 km/ h
Volaba entre 300 y 2000 metros de altura. Era guiado por un sistema de pilot  automático con brújula y giróscopo inercial.
Distancia de los blancos: 400 kilómetros.

La primera boba V-1 se lanzó contra Londres el 13 de agosto de 1944. Hasta octubre de ese año se lanzaron más de 9500 de estos misiles contra la capital de Inglaterra.
A medida que las tropas aliadas fueron avanzando hacia Berlín y estableciendo cabezas de puente y centros de operaciones se lanzaron 12.000 más contra Amberes, Lieja y otras ciudades belgas. Los ataques con V-1 cesaron en marzo de 1945, cuando todos los emplazamientos habían sido localizados y destrozados por las bombas aliadas.
Estos misiles eran relativamente lentos por lo que la artillería antiaerea, los cazas y las berreras protectoras de globos impidieron que la mayoría de las V-1 detonasen. Más letales fueron las bombas V-2.

Estás haciendo lo que sea en Londres cuando escuchas una especie de chasquido como de látigo; Después, y simultaneamente quedabas cegado por un destello y escuchabas una detonación, que arroja cascotes y tierra en todas direcciones. Luego llegaba el ruido del cohete. Finalmente el silencio, el mortífero silencio, si había suerte. Porque si no, solo se escuchaban los últimos estertores de tu garganta poco antes de morir. Has sido víctima de una V-2.

Altura: 14 metros.
Peso: 13 toneladas.
Vuelan a 80 kilómetros de altura.
Velocidad: 5.750 km/ h. 
El explosivo que llevaban era amatol_ TNT y nitrato de amnio y soportaban sin detonar el calor de unos 650 º C, provocado por velocidades 4 veces superiores a la velocidad del sonido.
Las V-2 se lanzaron contra Londres y otras ciudades europeas, sin que el radar y los obsservadores de la Home Guard pudieran detectarlas a tiempo de hacer nada para evitar que alcanzasen sus blancos.

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