viernes, 3 de junio de 2016

Capitán Kóblic. La película sobre los vuelos de la muerte.

Ricardo Darín interpreta al comandante ficticio de la Escuela Mecánica de la Armada ( la temible ESMA) Tomás Kóblic. Sus oficiales le ordenan participar en un vuelo de la muerte, misión consistente en tirar al Atlántico o al Río de la Plata a los "subversivos" que han tenido la discutible suerte de sobrevivir a las torturas de los centros de detención de la Dictadura Militar. Solo que Kóblic, tras un único vuelo, se niega a obedecer más órdenes de esta índole.
En el ambiente castrense enrarecido de la ESMA si no estás de acuerdo con una orden, es que simpatizas con los "subversivos" y "montoneros", así que Kóblic huye a Colonia Elena, un pueblo imaginario de la Pampa.
Un amigo lo contrata como piloto de fumigadora. El problema es que se estrella con la avioneta de fumigar y es socorrido por Velarde, un comisario y simpatizante del Régimen de Jorge Videla, que se aprovecha de su posición de poder y de lo aislada que está Colonia Elena para someter a sus habitantes.
Los pocos datos que Kóblic da de sí mismo hacen que Velarde se interese por el lugar de dónde ha salido el misterioso recién llegado. La pesadilla que Tomás Kóblic cree haber dejado atrás vuelve con más fuerza, y en esta ocasión el piloto militar no está en el bando que empuña la pistola.
Tampoco ayuda que se haya enamorado de Nancy ( Inma Cuesta ), la empleada de la gasolinera. Maltratada por su marido, Kóblic le enseña que la ida es muy diferente lejos de Colonia Elena, que existen lugares donde aceptar la derrota y la desesperanza no son sinonimos de supervivencia, Pero, ¿adónde huyes si toda la Argentina es peligrosa?

Un poco de Historia:

La Escuela Mecánica de la Armada era uno de los principales centros de detención o "chupaderos" en lo que los militares llamaron Proceso de Reorganización Nacional, entre 1976 y 1983. Los supervivientes de los interrogatorios violentos, tanto los que habían dado información como los que ya eran una piltrafa humana, eran atados, desnudados, sedados y arrojados desde aviones militares de transporte de tropas al Paraná, al Río de la Plata y al Atlántico. Caer desde un avión al agua es como tirarse desde la misma altura contra el cemento armado. Ni siquiera se esperaba que se ahogasen.
Los militares no se recuperaron tras la derrota de las Malvinas en 1982. Raúl Alfonsín empezó en 1983 una serie de procesos y vistas para enjuiciar a los oficiales que tomaron las principales decisiones durante la dictadura, entre ellos Jorge Videla, Emilio Massera y Orlando Ramón Agosti. El presidente Menem, un mujeriego populista, interrumpió toda esa actividad judicial con las leyes de impunidad, revocadas en 2003 por Néstor Kirchner. Videla cambió el arresto domiciliario por la prisión. Murió de un traumatismo en la cabeza tras tropezar en las duchas. O eso me han dicho.
El militar argentino Adolfo Scilingo, encarcelado en España, computa en 4.400 muertes solo en el "chupadero" controlado por la Escuela Mecánica de la Armada.

Nota:
Este thriller de cine "noir" se estrena en España el 17 de junio.

Para ver:

No hay comentarios:

Publicar un comentario