lunes, 20 de junio de 2016

James Howard "Billy" Williams y los elefantes asiáticos.

James Howard "Billy" Williams, el hijo de un ingeniero de minas de Cornualles, Inglaterra, nos recuerda al Sahib Petersen del cuento "TOOMAY, EL DE LOS ELEFANTES" de Rudyard Kipling.
Empleado a principios del siglo XX  por una compañía maderera en la Birmania colonial le cautivaron la fuerza, el ingenio y el sentido del humor de los elefantes asiáticos.
En 1942, los japoneses invadieron Birmania. Williams se unió, junto a su elefante Bandoola al SOE (la Ejecutiva de Operaciones Especiales), un grupo de furzas especiales británico que se espacializó en la guerra de guerrillas. En lo más profundo de la selva los elefantes construyeron puentes y transportaron armas y suministros para el ejército británico y los ghurkas.
Vicki Constantine Croke ha escrito el libro "LA EMPRESA DE LOS ELEFANTES" sobre las experiencias de este hombre con los elefantes y sus hazañas militares durante la Segunda Guerra Mundial.

Vicki; ¿Qué te llevó al encuentro con las experiencias de "Billy" Williams, tanto en los campamentos madereros como en medio de la lucha contra los japoneses?

Desde pequeña, me gustaban las historias de las personas que tienen una relación especial con los animales.
Cuando empecé a escribir monografías, encontré un libro sobre los elefantes de la Chicago University Press. En él había una fotografía en blanco y negro, de un sahib blanco, sobre el lomo de un elefante, en lo alto de un acantilado con vistas a un valle. El texto a pie de foto decía: "J.H.Williams ayuda a los refugiados a escapar de Birmania durante la Segunda Guerra Mundial". Me intrigó el personaje y empecé a investigar.

Háblanos un poco de él.

Se crió en Cornualles, y siempre sintió curiosidad por los animales salvajes. Los amaba. Puedo decir esto sin rubor porque él quería realmente ver el mundo a través de los ojos de los animales.
Durante la Primera Guerra Mundial estuvo destinado en Oriente Medio y Afganistán. La experiencia lo afectó negativamente, por lo que "Billy" Williams decidió que se iba tan lejos de la civilización como le fuera posible. En 1920 aceptó un trabajo en la Bombay Birmania Trading Corporation, como uno de los ayudantes forestales.
Iba de un campamento de elefantes a otro. Se convirtió en un adiestrador de paquidermos y en un veterinario muy dotado.

Bandoola es el elefante heroíco de esta historia. Háblanos de él.

Era un elefante asiático que tenía la misma edad que Williams. Bandoola medía nueve pies hasta los hombros. Su piel era de color lavanda, y tenía pecas rosadas en las orejas, el tronco y las mejillas. Sus colmillos eran como los brazos de una bailarina de Birmania.
Había sido entrenado por el mahout Po Toke con cariño, a pesar de que se estaba jugando el puesto de trabajo. Por lo que cuando se encontró con Williams, Bandoola no tenía ninguna cicatriz.
Tenía sentido del humor. Le gustaba fingir que no podía arrastrar un tronco de teca hasta que los mahouts le gritaban:!Vamos!!Puedes hacerlo!". Entonces, cuando ya tenía su atención, arrastraba el tronco como si fuera una ramita.

WilliaMs fue miembro de la Ejecutiva de Operacions Especiales. ¿Qué hizo para ellos?

Los ingleses habían sido expulsados de Birmania y estaban planeando volver. La Inteligencia de Williams fue de un valor enorme. Tenía grabado en la mente un mapa de Birmania Occidental.
Pero él no quería estar en La India dando información a los militares. Se alistó en la 136 Force, un nombre en clave del SOE. Eran los tipos que trabajaban tras las líneas enemigas con unos suministros escasos. En el auge de la lucha, Williams daba órdenes a 1600 elefantes, con sus cornacas y mahouts.

Cuántanos un poco sobre Po Toke y el modo en que adiestró a Bandoola.

En el mundo en que se crió Bandoola las elefantas preñadas no eran tratadas de forma diferente que los demas elefantes, por lo que muchos partos se malograban. Po Toke tuvo atenciones especiales con Ma Shwe, la madre de Bandoola, evitándole el trabajo más pesado y proporcionándole periodos de descanso. Estaba arriesgando su puesto de trabajo con estas atenciones.

Cuéntanos como "Billy" Williams se las arregló para crear una "escala" para elefante para que pudieran salvar un barranco de 270 pies.

Williams llevaba un grupo de refugiados ghurkas y sus familias fuera de Birmania, cuando se encontraron con este obstáculo. Los japoneses estaban librando combates a muy poca distancia, así que era completamente imposible retroceder. Así que decidieron eliminar la vegetación del barranco y trazar una escalera en la que cupieran los pies de 53 elefantes.
Se necesitaron  3 horas para que subiera cada elefante. Bandoola subió y bajó para indicar los apoyaderos unas 53 veces. Era muy peligroso. Si un elefante caía los demás caerían detrás de él. Pero el caso es que el grupo lo logró y entró en La India por Assam.

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